Niña sursudanesa vendida en matrimonio
PLAN INTERNATIONAL / CHARLES LOMODONG
  
Actualizado: sábado, 29 julio 2017 9:01

Muchas familias venden a sus hijas a cambio de vacas privándolas de su educación y su infancia

YUBA, 29 Jul. (Por Stefano Fino, técnico de ayuda humanitaria de Plan International España) -

En Sudán del Sur, un país desgarrado por la guerra y golpeado por la hambruna, para muchas familias entregar a las niñas en matrimonio es una forma de intentar salir adelante. Una boca menos que alimentar y una dote de dinero o ganado a cambio de la joven esposa puede aumentar sus posibilidades de supervivencia, pero esta práctica tiene efectos devastadores en el bienestar y el futuro de las niñas.

A los cinco años, Gola, una niña de Pibor, una ciudad en el estado de Jonglei, Sudán del Sur, fue vendida para casarse. Ahora tiene 15 años y un futuro sombrío por delante. Sabe que le han robado su infancia, pero no puede enfrentarse a sus padres ni a sus parientes para cambiar las cosas.

Los padres de Gola recibieron 45 vacas hace 10 años como pago inicial de la familia de su pretendiente y el trato fue sellado. "Yo era una niña pequeña cuando me vendieron", dice Gola.

"No sabía lo que significaba, pero ahora que soy un poco mayor, dicen que mi marido pronto vendrá a reclamarme", añade. "No tengo voz. Ahora no puedo decidir nada, porque podría causar una ruptura entre mi familia y la del hombre que será mi esposo", precisa.

NIÑAS A CAMBIO DE VACAS

Vender niñas en matrimonio a cambio de vacas es una práctica común entre la tribu de los murle de Sudán del Sur, ya que muchos viven de la ganadería y las vacas son una fuente de riqueza y estatus social.

Cualquier intento de romper tales acuerdos puede desembocar en peleas entre familias. Y esto es lo que mantiene a Gola en silencio.
Cada movimiento de las niñas es observado a distancia por los ancianos de su clan y no puede decidir casarse con otro hombre ni salir con otra persona en caso de que desagrade a la familia de su futuro esposo.

Gola ahora asiste a una escuela primaria en Pibor, lo que para ella, además de educación, es un escape muy necesario de la carga que supone una decisión vital con la que no se siente cómoda. Pero ella no es la única. "Mis amigas de la escuela también han sido entregadas en matrimonio", dice.

CONCIENCIAR CONTRA EL MATRIMONIO INFANTIL

Plan International ha puesto en marcha clubes de promoción de los derechos de la infancia en Pibor para concienciar a las comunidades sobre el impacto negativo del matrimonio infantil en la vida de las niñas. Cuando son obligadas a casarse temprano, a las niñas no sólo se les niega su infancia, sino que a menudo son alejadas de familia y amigos y se ven abocadas a relaciones desiguales de poder, expuestas a violencia sexual, enfermedades y embarazos precoces.

Gola y algunas de sus amigas son miembros de estos clubes. A través de reuniones grupales, se apoyan mutuamente y conciencian a la comunidad sobre la importancia de proteger a las niñas y enviarlas a la escuela. La educación es una herramienta poderosa para prevenir el matrimonio infantil, ya que las niñas que se benefician de una educación de calidad tienen más probabilidades de retrasar su edad de matrimonio.

Miles de niñas como Gola ya han sido entregadas a matrimonios de los que difícilmente podrán escapar, pero están decididas a evitar que les suceda lo mismo a sus hijas.

"Puede ser demasiado tarde para salvarme ahora, pero a través de este centro de derechos de la infancia, mis amigas y yo nos comprometemos a asegurar que toda la comunidad acepte el valor de la educación de las niñas por encima del de las vacas", dice Gola.

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