El ex vicepresidente nigeriano se presenta a los comicios presidenciales tras dimitir de su partido

El exvicepresidente de Nigeria Atiku Abubakar
REUTERS / AKINTUNDE AKINLEYE
Actualizado 24/11/2017 14:52:37 CET

MADRID, 24 Nov. (EUROPA PRESS) -

El ex vicepresidente de Nigeria y figura instrumental en el partido del Gobierno del país, Atiku Abubakar, ha decidido presentarse a las elecciones presidenciales del año que viene, horas después de presentar su dimisión de las filas de la formación, el Congreso para Todos los Progresistas, al que ha acusado de ensuciar los valores democráticos y de ignorar a la juventud.

La dimisión de Abubakar ha sido un duro golpe al actual Ejecutivo de unidad que gobierna el país de cara a las elecciones de principios de 2019. La candidatura ha sido confirmada horas después por un portavoz del político a la agencia de noticias Reuters.

Abubakar, uno de los principales apoyos del presidente Muhamadu Buhari, ha denunciado que el CTP ha fracasado a la hora de "expurgar la arbitrariedad y la anticonstitucionalidad dentro de sus filas, a diferencia de otros partidos" y ha instituido un "régimen de restricciones draconianas contra todo tipo de democracia dentro del partido o producida por el Gobierno".

"Pero lo más importante", ha hecho saber Abubakar en su comunicado de despedida recogido por el medio nigeriano 'Naija', "es que el partido nos ha fallado y nos sigue fallando, en especial a los jóvenes", antes de lanzar una crítica contra el anquilosamiento que percibe en la veterana cúpula del Ejecutivo de unidad.

"No puede ser que no haya un solo joven en el Gobierno federal. Un partido que no tiene a los jóvenes en cuenta es un partido que se muere", ha destacado.

La salida del ex vicepresidente supone una grave fractura entre el el Gobierno de coalición, creado con el único fin de elegir a Buhari como presidente a pesar de las discrepancias entre las facciones que lo forman.

Desde su elección, el país ha conseguido escapar de la recesión en el segundo trimestre de este año, pero la violencia terrorista asola gran parte del país y ha sido incapaz de eliminar las tradicionales guerras intestinas en la política nigeriana.