Un informe revela fallos en el control del suministro de armas de Estados Unidos a Afganistán

 

Un informe revela fallos en el control del suministro de armas de Estados Unidos a Afganistán

Actualizado 07/07/2015 21:43:27 CET

WASHINGTON, 28 Jul. (Reuters/EP) -

El Gobierno de Estados Unidos ha fallado en el seguimiento de las más de 465.000 armas ligeras que ha suministrado al Ejército y la Policía de Afganistán por lo que hay un gran riesgo de que esas armas caigan en manos de terroristas, según ha asegurado un organismo de control estadounidense este lunes.

Según un informe de la Inspección General Especial para la Reconstrucción de Afganistán, un organismo de control independiente del Gobierno de Estados Unidos, las autoridades estadounidenses han creado numerosas bases de datos para controlar este suministro que tienen fallos de perdida o duplicación de datos sobre las armas proporcionadas a las fuerzas de seguridad afganas.

La Inspección ha asegurado que ha encontrado problemas serios en las instituciones afganas a la hora de registrar con eficacia la llegada de estos equipos.

"Los problemas que plantea la falta de un registro de armas y un programa de monitorización eficaz y funcional pueden aumentar a medida que se reduce el número de personal dentro de las Fuerzas Armadas", ha indicado el informe. Afganistán quiere reducir el numero de policías y miembros del Ejército de 335.000 a 228.000 en 2017.

El organismo ha encontrado que Estados Unidos y otras naciones han proporcionado al Gobierno afgano más armamento del que necesitaba y ahora las fuerzas afganas tienen unas 112.000 armas más de las que necesitan.

En el informe se ha indicado que Estados Unidos no ha obligado al Gobierno afgano a devolver las armas, como los miles de fusiles AK-47 proporcionados a Afganistán hasta 2010, que más tarde fueron sustituidos por otro tipo de armas proporcionadas por los aliados occidentales de Afganistán.

El destino de las armas en manos de las fuerzas afganas adquiere cada vez mayor importancia a medida que las fuerzas estadounidenses y de la OTAN van marchándose de Afganistán y acaban gradualmente con una misión que ha durado doce años.

El organismo independiente ha recomendado al Gobierno de Estados Unidos que racionalice sus sistemas de rastreo de armas, lleve a cabo una auditoría de las armas ligeras proporcionadas a las fuerzas afganas y destruya el exceso de armamento.

En un comunicado, un portavoz del Pentágono ha asegurado que las autoridades estaban haciendo progresos en la solución del problema, fusionando las bases de datos de armas estadounidenses y ayudando a los afganos a mejorar su propia supervisión.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para analizar su navegación y ofrecerle un servicio más personalizado y publicidad acorde a sus intereses. Continuar navegando implica la aceptación de nuestra política de cookies -
Uso de cookies