Interrogados Netanyahu y su esposa en el marco de una investigación en un presunto caso de corrupción

Benjamin Netanyahu y su mujer, Sara Netanyahu
REUTERS / AMIR COHEN - Archivo
Publicado 26/03/2018 12:41:23CET

MADRID, 26 Mar. (EUROPA PRESS) -

El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, y su esposa, Sara, han sido interrogados nuevamente este lunes en el marco de una investigación por su papel en un presunto caso de corrupción.

Según las informaciones recogidas por el diario local 'Yedioth Ahronoth', los interrogatorios son los primeros de la pareja después de que Nir Hefetz, antiguo asesor de Netanyahu, alcanzara a principios de mes un acuerdo para ser testigo de la Fiscalía en el caso.

Hefetz --quien fuera médico, confidente y asesor de medios de Netanyahu-- ha acordado dar pruebas a la Fiscalía en torno al 'caso 4000', conocido también como 'caso Bezeq'.

Netayhau es sospechoso de actuar para dar beneficios fiscales a la empresa de telecomunicaciones Bezeq y su expresidente Shaul Elovitch a cambio de una cobertura positiva en el portal de noticias Walla, propiedad de la compañía.

El primer ministro ha sido interrogado en su residencia oficial en la localidad de Jerusalén, mientras que Sara Netanyahu lo ha sido en la localidad de Lod, situada en los alrededores de Tel Aviv.

Ambos serán interrogados además por su presunta responsabilidad en la obstrucción de la investigación, a raíz de las declaraciones de Hefetz.

Con su acuerdo con la Fiscalía, Hefetz se sumó al antiguo jefe del gabinete Ari Harow y el ex director general del Ministerio de Comunicaciones Sholmo Filber, quienes ya habían alcanzado acuerdos con el Estado para ser testigos de la Fiscalía.

El primer ministro ha rechazado en varias ocasiones las acusaciones contra él y ha argumentado que las decisiones que tomó fueron adoptadas "según factores profesionales, testimonios profesionales y asesoría legal".

Las autoridades israelíes han abierto otros dos casos en los que estaría involucrado Netanyahu y la Policía ya ha recomendado que sea imputado por corrupción, si bien la decisión final depende del fiscal general, Avichai Mandelblit.

En la primera investigación, conocida como 'caso 1000', Netanyahu es sospechoso de soborno por unos regalos entregados por un empresario, que la Policía calcula en un valor de un millón de shekels (casi 230.000 euros).

La tercera investigación, conocida como 'caso 2000', gira en torno a otro plan para conseguir una buena cobertura por parte de un periódico para recibir cobertura favorable a cambio de dañar la distribución del diario rival.