La investigación sobre el secuestro de los jóvenes israelíes apunta a dejación de funciones de una agente

Actualizado 27/06/2014 6:30:37 CET

MADRID, 27 Jun. (EUROPA PRESS) -

Las conclusiones preliminares de la investigación abierta por la Policía de Israel sobre la posible mala praxis de su línea de emergencia ante la llamada realizada por uno de los jóvenes secuestrados hace dos semanas en los alrededores de la localidad cisjordana de Hebrón han revelado que "no se intentó confirmar la identidad" del autor de la llamada.

Los miembros del comité investigador han apuntado que la agente de policía cuyo trabajo era decidir si se trataba de una falsa alarma o si se trataba de una llamada real cometió dejación de sus funciones, según ha informado el diario israelí 'Haaretz'.

Las grabaciones muestran que la llamada fue recibida por un telefonista que pensó que la llamada era sospechosa y la transfirió a la citada agente, quien no consiguió contactar con el autor de la misma. Así, hizo ocho intentos de contacto, pero no intentó descubrir a quién pertenecía el teléfono, como indica la normativa en caso de que se sospeche de una falsa alarma.

Los medios israelíes habían informado de que uno de los tres jóvenes logró llamar a la Policía para informar de que estaban siendo secuestrados. "Hemos sidos secuestrados", gritó uno de los jóvenes cuando pudo contactar con la Policía, lo que se escucha claramente en las grabaciones.

Sin embargo, no se informó al Ejército ni a los servicios secretos hasta el día siguiente, cuando el padre de uno de los chicos denunció su desaparición. Fue entonces cuando se dio credibilidad a la llamada de la noche anterior.

Los secuestrados son Eyal Yifrah, de 19 años y residente en Elad (Israel); Gilad Shaer, de 16 y residente en Talmon (Cisjordania) y Naftali Frenkel, también de 16 años y residente en Nof Ayalon (Israel). Frenkel y Shayer estudian en una yeshiva o escuela talmúdica de Kfar Etzion, un asentamiento judío de Cisjordania. Frankel tiene doble nacionalidad estadounidense-israelí.

La autoría del secuestro ha sido reclamada por el brazo armado del Movimiento Al Fatá, las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa, que ha asegurado que únicamente les liberará en el marco de un acuerdo de intercambio de prisioneros.

"El Gobierno israelí nunca tendrá el honor de encontrarles y no serán entregados a menos que miles de prisioneros (palestinos), principalmente mujeres, sean liberados", ha dicho en su comunicado, cuya veracidad aún no ha sido confirmada. Previamente, otros dos grupos armados que operan en Cisjordania reclamaron la autoría del secuestro, si bien sus afirmaciones no fueron consideradas creíbles por el Gobierno de Israel.

Sin embargo, el Gobierno israelí ha acusado en reiteradas ocasiones al Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), que ha rechazado cualquier participación en el suceso, y este mismo jueves a nombrado a dos de sus miembros como responsables del rapto.