Irak.- Bush y Cheney se reúnen con los dirigentes de la cúpula militar para abordar la guerra de Irak

Actualizado 01/09/2007 1:16:16 CET

El Pentágono reconoce el problema sectario en el seno del Cuerpo de Policía Nacional iraquí

WASHINGTON, 31 Ago. (EP/AP) -

El presidente estadounidense, George W. Bush, y el vicepresidente, Dick Cheney, se reunieron hoy con los distintos comandantes al frente de las Fuerzas Armadas, Navales, Aéreas y de la Marina, para abordar la guerra en Irak, encuentro en el que los funcionarios del Departamento de Estado defendieron la necesidad de erradicar la parcialidad y la corrupción en el seno de la Policía Nacional iraquí.

Durante hora y media los interlocutores, reunidos a puerta cerrada en una sala del Pentágono conocida como "el tanque", Bush y Cheney escucharon de boca de los altos militares las preocupaciones en el Ejército y en las tropas y entre sus familiares por los largos periodos de servicio en Irak.

En un comunicado al término de la cita, Bush subrayó su compromiso de suministrar al Ejército "todo lo que necesita para hacer frente a los desafíos de este nuevo siglo" y pidió a los congresistas que adopten un juicio adecuado para apoyar la mejor estrategia a seguir en Irak.

"Lo que nos jugamos en Irak es demasiado importante y las consecuencias demasiado graves para nuestra seguridad aquí en casa como para dejar que la política perjudique a nuestros hombres y mujeres uniformados", advirtió el mandatario. "Espero que podamos dejar atrás el partidismo y la política y comprometernos con una visión común que proporcione a nuestras tropas lo que necesiten para tener éxito y asegurar nuestros intereses nacionales vitales en Irak y en el resto del mundo", agregó.

REORGANIZAR LA POLICÍA NACIONAL

Una comisión independiente del Congreso que sometió a examen la situación de las fuerzas de seguridad iraquíes, tiene intención de recomendar la reorganización del cuerpo de Policía Nacional, integrado por unos 25.000 efectivos, en una fuerza de elite mejor preparada, reconoció hoy una fuente oficial de defensa, quien incidió en que la valoración del Ejército iraquí es más positiva que el progreso alcanzado en el seno de la Policía.

Por su parte, el secretario de prensa del Pentágono, Geoff Morrell, explicó que ya se ha puesto en marcha un programa para resolver el problema sectario en la Policía Nacional iraquí. "No debería ser una sorpresa para nadie el que haya habido problemas sectarios dentro del Cuerpo de Policía Nacional iraquí. Hemos estado trabajando en ello junto al Gobierno iraquí desde hace algún tiempo para resolver este problema", aclaró.

"Tenemos un programa en marcha que está mostrando progresos, y es por eso que nos gustar llamarlo `el reflorecimiento' del Cuerpo de Policía Nacional iraquí. Estamos revistiendo, entrenando de nuevo y reintroduciendo fuerzas en el Cuerpo de Policía Nacional iraquí", reconoció. "El objetivo del programa es erradicar" de este cuerpo policial "el partidismo sectario que ha estado presente desde el inicio", añadió.

Al menos cinco de las nueve Brigadas de Policía han sido enviadas para recibir nuevos entrenamientos y ser integradas en este cuerpo de Policía, explicó el portavoz del Departamento de Defensa, Bryan Whitman, quien destacó la iniciativa del Gobierno iraquí que recientemente aprobó un plan para contratar a unos 2.000 funcionarios internos para investigar los problemas en el cuerpo de Policía Nacional.

Éste es un grupo paramilitar que depende del Ministerio de Interior. Muchos de sus antiguos comandantes salieron de las filas de las Brigadas Badr, leales al Consejo Supremo Islámico Iraquí --el mayor partido chií--, presuntamente creadas en Irán e integradas por chiíes exiliados del régimen de Sadam Husein.