EEUU anuncia la creación de una comisión conjunta estadounidense-iraquí para investigar el asesinato de civiles

Actualizado 20/09/2007 0:38:19 CET

WASHINGTON, 19 Sep. (EP/AP) -

El Departamento de Estado norteamericano anunció hoy la creación de una comisión de investigación para esclarecer el tiroteo del pasado domingo, en el que murieron 20 civiles según el Gobierno iraquí, después de que un convoy del Departamento de Estado fuera atacado con una bomba en el este de Bagdad.

La comisión deberá indagar la supuesta participación de agentes de seguridad de la empresa privada Blackwater que ofrece protección a los diplomáticos estadounidenses en Irak y revisar la actividad de este tipo de empresas en el país árabe.

El tamaño y composición de la comisión todavía no han sido acordados, pero sus miembros tendrán que analizar los resultados de las investigaciones nacionales --estadounidense e iraquí-- sobre los hechos ocurridos y alcanzar una conclusión común acerca de lo que ocurrió realmente, además de recomendar posibles cambios en la forma de abordar los desafíos de seguridad por parte de estas empresas privadas y sus empleados.

"El objetivo de la comisión es hacer recomendaciones políticas conjuntas, incluidas sugerencias para mejorar los procedimientos estadodounidenses e iraquíes relacionados con los detalles del personal afiliado al Gobierno", explicó el portavoz del Departamento de Estado, Tom Casey.

La creación de dicha comisión, a su juicio, "demuestra" que estadounidenses e iraquíes están "comprometidos para trabajar juntos para abordar las actividades o la respuesta a incidentes concretos que han ocurrido", así como tratar, dijo, "cuestiones más amplias de los detalles de la operación de seguridad personal en Irak", añadió.

La comisión no llevará a cabo una investigación propia de los hechos, sino que tratará de acercar las conclusiones de una y otra investigación y conciliar cifras y relatos de lo sucedido por una parte y otra.

Casey declinó comentar las críticas del primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, quien calificó de inexacta la versión ofrecida por Blackwater de los hechos, aunque sí incidió en que, frecuentemente, testigos suelen presentar relatos de los hechos distintos, algo que achacó al trauma que implicar precisamente ser testigo de este tipo de violencia.

Según Al Maliki, la versión de Blackwater de los acontecimientos "no es exacta". "Nuestra información indica que se cometió una infracción", recalcó el mandatario iraquí, además de valorar la necesidad de "formar una comisión para indicar al mundo si lo muertos eran personas armadas o inocentes".

Blackwater ha insistido en que sus empleados actuaron en defensa propia y que aquellos abatidos no eran civiles sino milicianos armados que amenazaron, asegura la firma, a personal del Departamento de Estado a bordo del convoy. "Blackwater lamenta cualquier pérdida de vida humana, pero este convoy fue atacado violentamente por insurgentes armados, no civiles, y nuestra gente cumplió con su trabajo de defender vidas humanas", subrayó la portavoz de la compañía, Anne E. Tyrrell, en un comunicado.

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