El FBI determina que los agentes de Blackwater mataron a 14 de los 17 fallecidos en Bagdad de forma injustificada

Actualizado 14/11/2007 12:33:16 CET

NUEVA YORK, 14 Nov. (EUROPA PRESS) -

Los agentes del FBI encargados de investigar la muerte de 17 civiles iraquíes por disparos de empleados de la compañía de seguridad privada estadounidense Blackwater en Bagdad han llegado a la conclusión de que al menos catorce de los disparos realizados fueron injustificados y violan las normas de este tipo de empresas en Irak, según informa hoy el diario 'New York Times', que cita fuentes civiles y militares próximas al caso.

La investigación del FBI respecto al tiroteo del 16 de septiembre en Bagdad todavía no ha concluido, pero los datos que apuntan a que los agentes de Blackwater emplearon fuerza letal de forma irresponsable están siendo revisados por el Departamento de Justicia. Además, los fiscales deben decibir aún si presentan cargos formales contra los agentes implicados en el suceso, si bien los analistas apuntan a que podría no haber ningún imputado finalmente.

Los investigadores han llegado a la conclusión de que hasta cinco agentes abrieron fuego durante el tiroteo, algunos con armas automáticas. La investigación se ha centrado particularmente en uno de los guardias, quien realizó un gran número de disparos y es responsable de varias de las muertes.

Por otra parte, el FBI no ha encontrado pruebas que respalden las afirmaciones de los empleados de Blackwater de que fueron disparados por los civiles iraquíes. Esto, recuerda el 'NYT', contradice la versión oficial de los responsables de Blackwater, que dijeron que sus empleados actuaron en legítima defensa y que tres vehículos de la compañía resultaron alcanzados.

Según fuentes gubernamentales, el tiroteo se produjo cuando guardias de seguridad dispararon en respuesta a los disparos hechos por otros miembros de su unidad tras creer por error que estaban siendo atacados.

Así, de las 17 muertes, tres podrían justificarse en virtud de las normas que permiten el uso de fuerza letal en respuesta a una amenaza inminente, según los agentes del FBI, que creen que los guardias de Blackwater pudieron percibir una amenaza cuando abrieron fuego contra un coche blanco, donde fallecieron tres de las víctimas.

En el caso de los otros catorce fallecidos, los disparos realizados mientras algunos de ellos huían de la zona no obedecieron a ninguna provocación, según las fuentes consultadas por el 'New York Times'.

Una revisión separada realizada por el Ejército de lo ocurrido el 16 de septiembre llegó a la conclusión de que todas las muertes fueron injustificadas y potencialmente criminales. Desde Blackwater, una portavoz, Anne E. Tyrrell, rechazó pronunciarse hasta que el FBI haga público su informe final.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para analizar su navegación y ofrecerle un servicio más personalizado y publicidad acorde a sus intereses. Continuar navegando implica la aceptación de nuestra política de cookies -
Uso de cookies