Israel rechaza retirar los detectores de metal de la Explanada de las Mezquitas, como exigen los palestinos

Detectores de metal en los accesos a la Explanada de las Mezquitas de Jerusalén
REUTERS / AMMAR AWAD
Publicado 23/07/2017 14:10:30CET

La Media Luna Roja palestina cifra ya en 591 los heridos por los enfrentamientos, 140 durante esta última noche

JERUSALÉN, 23 Jul. (Reuters/EP) -

Las autoridades israelíes han advertido de que no retirarán los detectores de metales instalados en la Explanada de las Mezquitas, origen de una escalada de violencia por las protestas de los palestinos contra esta medida. La Media Luna Roja palestina ha informado de 591 atendidos durante los disturbios, 140 más que el sábado.

El ministro de Seguridad Pública israelí, Gilad Erdan, ha explicado que podrían retirar los detectores de metal y sustituirlos por una mayor presencia de la Policía israelí y la instalación de cámaras de seguridad con tecnología de reconocimiento facial. "Hay muchos fieles a los que la Policía conoce, que son habituales, y los ancianos y demás. Se recomienda evitar que pasen por los detectores de metal", ha indicado Erdan en declaraciones a la Radio del Ejército.

Fuentes israelíes citadas por la agencia de noticias Reuters han confirmado que el Gobierno está estudiando alternativas a los arcos de seguridad, siempre con una fórmula que no sea interpretada como una capitulación ante las protestas.

Mientras, las autoridades musulmanas responsables de la Mezquita de Al Aqsa han asegurado que rechazan cualquier medida israelí. "Subrayamos nuestro rechazo absoluto a los arcos electrónicos y a cualquier medida de la ocupación (Israel) que cambie el estatus histórico y religioso de Jerusalén y sus lugares sagrados y en primer lugar la bendita Mezquita de Al Aqsa", han afirmado el gran muftí palestino, el presidente del Tribunal Supremo palestino en funciones y Patrimonio Islámico (Waqf) en un comunicado conjunto.

Los detectores de metal "se van a quedar". "Los asesinos nunca nos van a decir cómo registrar a los asesinos", ha afirmado el ministro de Desarrollo Regional israelí, Tzachi Hanegbi, en la Radio del Ejército israelí. Hanegbi es uno de los dirigentes del partido Likud del primer ministro Benjamin Netanyahu. "Si (los palestinos) no quieren entrar en la mezquita, que no entren", ha apostillado.

"Estamos gestionando esto con equilibrio, determinación y responsabilidad", ha asegurado Netanyahu en una comparecencia televisiva antes del Consejo de Ministros semanal de este domingo. Netanyahu ha asegurado que se tomarán medidas en concordancia con la situación.

CAMBIO EN EL 'STATU QUO'

Los arcos detectores de metales fueron instalados tras un ataque efectuado por tres árabe-israelíes contra la Policía en la Puerta de los Leones, cerca del complejo religioso, en la Ciudad Vieja de Jerusalén. Los tres agresores y dos agentes murieron.

Sin embargo, los palestinos perciben esta nueva medida como un cambio del 'statu quo' y se han reproducido los rezos ante los detectores de metal y las protestas callejeras a menudo violentas. Tres manifestantes palestinos murieron por disparos israelíes el viernes y otro más falleció el sábado por la detonación accidental de un explosivo que estaba fabricando, según la versión militar israelí. Médicos palestinos han certificado que tenía metralla en el pecho y el abdomen.

Mientras, continúan los enfrentamientos en Jerusalén Este, donde la Policía empleó durante la noche bombas sónicas, balas de acero cuebiertas de goma y cargas a caballo contra los manifestantes palestinos. Los vecinos de Jerusalén Este han podido rezar en la noche del sábado en las calles aledañas a la Explanada de las Mezquitas, pero los demás fieles no han podido ni siquiera acceder a la Ciudad Vieja y se han quedado en las inmediaciones de la Puerta del León.

Ya por la mañana, un portavoz policial, Luba al Samri, ha explicado que las fuerzas israelíes han dispersado a palestinos que lanzaban piedras y cócteles molotov contra las fuerzas israelíes en los barrios de Silwan y Ras al Amud, en Jerusalén Este.

En un signo alarmante de contagio de la violencia, tres colonos judíos murieron el viernes apuñalados por un palestino que publicó en Facebook antes del ataque que asumía la "llamada de Al Aqsa", en referencia a la Mezquita de Al Aqsa, la más importante de la Explanada de las Mezquitas. Ya el domingo impactó un proyectil lanzado desde la Franja de Gaza sin causar heridos ni daños.

A nivel institucional, el presidente palestino, Mahmud Abbas, ordenó el viernes suspender todo contacto oficial con Israel. A nivel internacional, Jordania y Turquía han defendido públicamente la retirada de los arcos de seguridad y este lunes se reúne el Consejo de Seguridad en sesión de urgencia para estudiar la situación.

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