Polémica en el centro derecha por la presencia de neofascistas en las filas del partido de Alexandra Mussolini

Actualizado 15/02/2006 15:11:02 CET

El centro izquierda retira la candidatura de un exponente que justificó el atentado en Nasiriya.

ROMA, 15 Feb. (de la corresponsal de EUROPA PRESS C. Giles) -

El presidente del Gobierno, Silvio Berlusconi, afirmó hoy que pedirá a Alesandra Mussolini, líder del partido Alternativa Social, que "no incluya en su lista a personas discutibles" tras la polémica suscitada por la presencia en el grupo de algunos movimientos neofascistas.

Mussolini, que había sido diputada de Alianza Nacional, abandonó el grupo para fundar el partido Alternativa Social, que en los últimos días está ultimando su entrada en la coalición del centro-derecha 'La Casa de la Libertad' de cara a las elecciones del 9 de abril.

Pero la polémica se desencadenó después de las protestas de los aliados centristas del UDC tras conocer que en las filas de Alternativa Social se presentarían candidatos que representan a la extrema derecha italiana.

Las protesta se elevaron ante la candidatura de personajes como Adriano Tilgher, fundador de 'Avanguardia Nazionale' y condenado en 1975 por el intento de reconstruir el partido fascista y acusado, aunque después absuelto, de haber participado en atentados como el de la Estación de Bolonia; Roberto Fiore, 'número uno' de Fuerza Nueva y condenado por asociación subversiva y banda armada.

"Yo estos señores no sé ni quiénes son", explicó hoy Berlusconi en declaraciones a una radio y añadió que "por el momento sólo he tratado con Alexandra Mussolini que es una europarlamentaria y una sincera demócrata. Le pediremos que no incluya en su lista a personas discutibles".

"Yo era un empresario y estaba lejísimos en esos años de manifestaciones y de ciertas formas de extremismo político e incluso de la política activa", comentó Berlusconi, justificando que no conocía ni a Tilgher ni a Fiore.

A las declaraciones de Berlusconi, se añadieron las consideraciones del líder del partido de derecha Alianza Nazionale y ministro de Exteriores, Gianfranco Fini, que pidió "que a la hora de firmar acuerdos con la llamada derecha radical es necesario que en estas listas no haya personajes que desacrediten nuestra coalición".

"No reafirmar conceptos como el rechazo del totalitarismo, del antisemitismo y del racismo, representaría una ambigüedad que ninguna táctica electoral podría justificar en términos éticos antes que políticos", añadió Fini.

Alexandra Mussolini, que ya declaró que no aceptaría "listas de buenos y malos" en su partido, tras las palabras de Berlusconi comentó que "todos sabían cómo estaba formada Alternativa Social".

Por otra parte, el secretario del Partido Comunistas italianos, Oliviero Diliberto, comentó que "quien tiene como candidato un fascista comete un delito", según las leyes italianas.

POLEMICA EN CENTRO-IZQUIERDA

Pero el centro izquierda también sufrió su polémica en estos días y el partido Refundación Comunista tuvo que retirar la candidatura de Carlo Ferrando, tras las declaraciones de este al 'Corriere della Sera' en las que justificaba "el derecho de los iraquíes a atacar a los soldados en Nasiriya".

Las declaraciones de Ferrando provocaron las acusaciones del centro derecha, así como de los partidos del centro izquierda asociados en la coalición 'La Unión'. El episodio obligó al líder de Refundación Comunista, Fausto Bertinotti, a declararle "incompatible con la campaña electoral" y revocar su candidatura.

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