La propuesta de una moratoria contra el aborto reabre el debate político en Italia

Actualizado 02/01/2008 21:58:32 CET

ROMA, 2 Ene. (de la corresponsal de EUROPA PRESS, G. Moreno) -

La reciente propuesta de una moratoria contra el aborto lanzada por el diario 'Il Foglio' y sostenida por el vicario del Papa para la diócesis de Roma, el cardenal Camillo Ruini, ha reabierto en los últimos días el debate político en Italia sobre la conveniencia o no de modificar la ley del aborto.

La idea nació un día después de que la ONU aprobara la moratoria contra la pena de muerte -impulsada por Italia--, cuando el director del diario 'Il Foglio', Giuliano Ferrara, lanzó su propio llamamiento para terminar con la práctica del aborto en el mundo, al considerarla otro tipo de "pena de muerte, legal, que afecta a cientos de millones de seres humanos", aseguró.

La iniciativa de Ferrara fue ayer recogida por el cardenal Ruini, quien, en declaraciones a Canale 5 consideró "lógico" pedir una moratoria para "estimular" y "despertar las conciencias de todos" y ayudarles a "darse cuenta de que el niño en el seno de la madre es verdaderamente un ser humano y que su supresión es inevitablemente la supresión de un ser humano".

Las primeras reacciones políticas empezaron a llegar ayer, después de que el coordinador de Forza Italia, Sandro Bondi, propusiera una moción parlamentaria para revisar la actual ley del aborto, la denominada Ley 194.

DIVISIÓN EN EL PARTIDO DEMOCRÁTICO.

Sin embargo, el debate llegó a su punto más agudo después del posicionamiento contrapuesto de algunos de los miembros del Partido Democratico (PD), la principal formación del centro-izquierda, actualmente en el Gobierno y la reacción contraria de los pequeños partidos situados más a la izquierda.

Por un lado, la senadora Paola Binetti acogió favorablemente la iniciativa de Bondi al considerarla "un paso adelante en la dirección acertada, esto es, hacia la defensa de la dignidad de la persona y del valor sagrado de la vida", por lo que se mostró disponible a apoyar la formación de una "mayoría transversal" sobre la cuestión, según declaró al diario 'La Stampa'.

En cuanto a la posibilidad de que su posicionamiento pueda volver a poner en peligro el equilibrio de la coalición de centro-izquierda, Binetti consideró que "sobre la salvaguardia de la vida no valen lógicas de formación o posiciones de partido". Además, "en el PD y en el Parlamento somos más de los que se suele creer los que consideramos indispensable la revisión de la Ley 194. Sería demencial invocar disciplina de partido sobre temas que tocan el fondo de la conciencia", añadió.

Por su parte, la ministra de Sanidad, Livia Turco, consideró legítimo la apertura de un "debate público" sobre la cuestión, pero se negó a una modificación de la actual ley del aborto. "Nuestra ley sobre la interrupción voluntaria del embarazo ha reducido el número de abortos en un 45%, además de eliminar el aborto clandestino y la consecuente alta mortalidad materna.

Según la ministra, el principal objetivo de la ley italiana es "la tutela social de la maternidad y de la prevención del aborto a través de redes de consultores familiares".

Tampoco faltaron las voces contrarias a la revisión de la ley por parte de los sectores más izquierdistas, como el coordinador nacional de los Comunistas italianos, Marco Rizzo, quien se mostró "fuertemente contrario a cualquier hipótesis de modificación legislativa" y denunció que "se quiere transformar Italia en un Estado confesional, algo que sería inaceptable".

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