El jefe del CICR denuncia que la guerra siria "se ha convertido en aterradora moneda corriente"

Peter Maurer en Ghuta Oriental, Siria
REUTERS / BASSAM KHABIEH
Publicado 16/03/2018 12:48:54CET

MADRID, 16 Mar. (EUROPA PRESS) -

El presidente del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), Peter Maurer, ha denunciado tras visitar Siria que "la guerra se ha convertido en una aterradora moneda corriente en esa región", lo que conlleva efectos "devastadores" para la población civil siete años después del inicio del conflicto.

Maurer, que ha participado en el último convoy de ayuda enviado por la ONU y el CICR a Ghuta Oriental, ha asegurado que el "enorme sufrimiento" de la población que vive en este enclave es solo el ejemplo más reciente de unos enfrentamientos cuya meta "parece ser la destrucción, dejando de lado los principios básicos de humanidad".

En este sentido, ha denunciado que la situación actual es incluso peor a la que se encontró en su visita anterior a Siria, hace diez meses. Entonces, ha añadido, "había señales de esperanza" y "eran posibles la recuperación y el regreso de la población", según un comunicado de la organización.

Maurer ha advertido de que el conflicto ha dejado violaciones "frecuentes" del Derecho Internacional Humanitario, lo que incluye "sitios, bloqueos, ataques desproporcionados en zonas urbanas y ataques contra civiles y servicios civiles, como los de ambulancia, abastecimiento de agua y mercados".

"¿Hasta cuándo las potencias que lo impulsan dejarán que se prolonguen los enfrentamientos? Seguramente ya deben de saber que una guerra por venganza es una guerra sin fin, en la que todos pierden", ha advertido. "¿Qué esperanza pueden tener niños que han visto tantas atrocidades y familias destrozadas?", ha planteado.

En este sentido, Maurer ha insistido en que el "juego geopolítico" pone en riesgo vidas y ha subrayado que las personas con las que ha tenido la oportunidad de hablar en este último viaje "están exhaustas". "Exhaustas por las bombas y los misiles arrojados en zonas civiles; exhaustas por no saber qué les ha sucedido a sus familiares desaparecidos o detenidos", ha añadido.

También están cansados los trabajadores humanitarios, "hartos de la ciega justificación de las graves violaciones que se cometen contra los civiles". Maurer ha recalcado que el acceso humanitario es uno de los tres pilares clave junto a la protección de los civiles y el "trato humano" de los detenidos; todos ellos "una obligación tanto moral como jurídica".