Johnson aplaude la derrota de Rusia en la votación de la OPAQ sobre el caso Skripal

Boris Johnson
REUTERS / HANNAH MCKAY
Publicado 04/04/2018 21:03:02CET

MADRID, 4 Abr. (EUROPA PRESS) -

El ministro de Exteriores de Reino Unido, Boris Johnson, ha aplaudido este miércoles la derrota de Rusia en la votación de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) para iniciar una investigación conjunta sobre el envenenamiento del ex espía ruso Sergei Skripal y su hija, Yulia, en la localidad británica de Salisbury.

Según fuentes diplomáticas consultadas por Reuters, la votación se ha saldado con 15 votos en contra de la propuesta rusa, seis a favor y 17 abstenciones. El Kremlin pretendía que la OPAQ apoyara una investigación conjunta de Rusia y Reino Unido sobre el ataque químico a los Skripal.

La delegación británica ante la OPAQ respondió a la oferta en Twitter calificándola de "perversa". "Es una táctica de distracción y pretende añadir más desinformación para esquivar las preguntas que deben responder las autoridades rusas", lamentó.

En este sentido, Johnson ha manifestado que "el propósito de la ridícula propuesta de Rusia era claro: minar un trabajo independiente e imparcial del organismo", antes de resaltar que Moscú busca "ocultar la verdad y confundir al público".

"La comunidad internacional ha visto nuevamente estas tácticas y ha derrotado con firmeza los intentos de Rusia de hacer descarrilar el proceso internacional adecuado", ha indicado en su comunicado.

Asimismo, ha sostenido que "nadie ha olvidado que hoy hace un año de la bárbara matanza de muchas personas en un ataque con armas químicas en Siria", en referencia al ataque perpetrado en Jan Sheijún.

"Después de que la investigación de la OPAQ y Naciones Unidas determinara que el régimen sirio era responsable, Rusia impidió que el organismo siguiera trabajando. Parece que Rusia nunca aceptará la legitimidad de ninguna investigación en torno al uso de armas químicas a menos que llegue con una respuesta que le guste", ha remachado.

Skripal y su hija fueron encontrados el pasado 4 de marzo inconscientes en un banco de las calles de Salisbury. Las autoridades británicas determinaron que habían sido envenenados con un agente nervioso de la era soviética y acusaron de ello a Rusia.

El Gobierno de Theresa May expulsó a 23 diplomáticos rusos y pidió a sus aliados internacionales que siguieran sus pasos. En la última semana 28 países, la mayoría europeos pero también Estados Unidos, han declarado persona 'non grata' a más de 140 agentes rusos en sus respectivos territorios.

Putin, que había anunciado una "respuesta simétrica" a la expulsión masiva de sus agentes, ha negado cualquier responsabilidad en el ataque a los Skripal. Para Moscú, el ataque a los Skripal es "una grotesca provocación" de la Inteligencia británica y estadounidense.