Jordania pone en marcha una planta solar dentro del campamento de refugiados de Zaatari

Publicado 13/11/2017 19:56:04CET

LONDRES/ZAATARI (JORDANIA), 13 Nov. (Thomson Reuters Foundation/EP) -

El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) ha informado este lunes de que el Gobierno de Jordania ha puesto en marcha en Zaatari la mayor planta solar del mundo instalada dentro de un campo de refugiados y que proporcionará energía renovable a unas 80.000 personas sirias que tendrán electricidad durante catorce horas al día.

ACNUR ha asegurado que esta nueva infraestructura permitirá a las familias que viven en este enclave --situado en la frontera de Jordania con Siria-- disponer de neveras, televisiones, ventiladores o luz en sus hogares con la que poder recargar sus teléfonos móviles y mantener el contacto con familiares que estén en el extranjero.

Se trata de un proyecto que ha costado unos 15 millones de euros y que ha sido financiado por el Gobierno de Alemania. El representante de ACNUR en Jordania, Stefano Severe, ha explicado en declaraciones a Reuters TV que esta iniciativa ayudará a que los menores continúen sus estudios y también supondrá un avance para la seguridad de las mujeres y niñas. "La vida en los campos de refugiados será mucho más fácil", ha afirmado.

ACNUR ha señalado que los 40.000 paneles solares que se han instalado no solo reducirán las emisiones de carbono a 13.000 toneladas al año, sino que también supondrán un ahorro de unos 5,5 millones de dólares anuales (unos 4,7 millones de euros) que se podrían volver a invertir como ayudas para las personas refugiadas.

Anwar Hussein, un refugiado sirio que lleva cinco años viviendo en el campo de Zaatari después de huir de Damasco, ha contado que la electricidad es "muy importante" para todas las personas que viven allí. La electricidad "es necesaria para los hombres, las mujeres y los niños, todo el mundo la necesita durante el día", ha declarado.

AHORA LOS NIÑOS PODRÁN QUEDARSE EN CASA

"Cuando tenemos electricidad durante el día, nuestros hijos pueden quedarse en casa, así no salen con este tiempo ni juegan entre los escombros y el barro", ha asegurado Hussein.

Existen otros campos de refugiados como el de Azraq, en Jordania, o el de Dadaab, en Kenia, que también están desarrollando sistemas de energía solar que ofrezcan soluciones cómodas y sostenibles a las decenas de miles de personas desplazadas y refugiadas que viven en ellos.

En el noreste de Kenia se ha instalado la mayor perforadora de energía solar de África equipada con 278 paneles solares. Esta infraestructura permite que los 16.000 refugiados que viven en Dadaab disfruten de unos 280.000 litros de agua diarios con la que poder cocinar, beber o utilizar para su higiene personal.

El campamento de Azraq fue el primero en el que se instaló una planta solar --de unos 2 megavatios-- que comenzó a funcionar en mayo de este año. Dicha planta solar ha permitido que ACNUR proporcione a unos 20.000 refugiados sirios un servicio de electricidad gratuita y sostenible con el medioambiente.

ACNUR ha asegurado que el acceso de las personas refugiadas y de aquellos que les han acogido al uso de energías renovables sigue siendo una de sus prioridades a nivel mundial. Los analistas han advertido de que millones de personas desplazadas aún no disponen de acceso a fuentes de energía sostenibles y baratas debido a la falta de financiamiento para ello.