Jordania rechaza la supuesta propuesta de EEUU para la creación de una confederación con Palestina

El rey Abdulá II de Jordania y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump
REUTERS / JONATHAN ERNST - Archivo
Publicado 03/09/2018 12:59:04CET

MADRID, 3 Sep. (EUROPA PRESS) -

El Gobierno jordano ha rechazado la supuesta propuesta estadounidense para la creación de una confederación entre Jordania y Palestina y ha recalcado que "no hay alternativa" a la solución de los dos estados.

La portavoz del Ejecutivo jordano, Jumana Ghneimat, ha resaltado que "una confederación entre Jordania y Palestina no es algo abierto a discusión", según ha informado el diario local 'Al Dustur'.

"La posición de Jordania es clara y conocida en este sentido, y se centra en la solución de dos estados y el establecimiento de un Estado palestino con Jerusalén Este como capital", ha zanjado.

Las declaraciones de Ghneimat, quien es además ministra de Información, han llegado un día después de que el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, confirmara la propuesta estadounidense con vista a un futuro de paz en Oriente Próximo.

Hasta el momento ni las autoridades de Estados Unidos ni las de Israel se han pronunciado sobre el plan de paz presentado por Washington y desvelado por Abbas.

Abbas señaló durante sus declaraciones que se ha mostrado inicialmente favorable, pero ha pedido a Estados Unidos que convenza a Israel para que forme parte de esta hipotética estructura.

"Los dos enviados del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, me preguntaron si creía en la posibilidad de una federación con Jordania. Les dije que sí, pero me gustaría más una confederación triangular con Israel, y les pregunté si los israelíes estarían de acuerdo", dijo, sin dar más detalles.

Por otra parte, recordó que se ha reunido en cuatro ocasiones con Trump y manifestó que el mandatario estadounidense le trasladó que "apoya la solución basada en dos estados y que está a favor de un Estado desmilitarizado con la presencia de fuerzas de la OTAN para garantizar el clima de seguridad en el área".

El mandatario palestino resaltó además su compromiso con la seguridad de Israel y con la necesidad de encontrar una solución a la situación de los millones de refugiados palestinos, según recogió la agencia palestina de noticias Maan.

En otro orden de cosas, criticó la decisión de Washington de poner fin a su financiación a la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA), que describió como "el cierre del proceso de paz".

"Estados Unidos quiere destruir completamente la UNRWA", sostuvo, antes de preguntarse "¿cómo es posible abolir la UNRWA por una parte y lograr que los palestinos reciban ayuda humanitaria por otra".

EEUU ASEGURA QUE TRABAJA EN UN PLAN DE PAZ

Jared Kushner, el yerno y principal asesor de Trump en Oriente Próximo, se declaró en julio "listo para trabajar" con el presidente palestino, al tiempo que aseguró que estaba trabajando en la redacción de un nuevo acuerdo, si bien existen dudas sobre la participación de los líderes palestinos en su redacción.

"Si el presidente Abbas está listo para volver a la mesa de negociaciones, entonces estamos listos para participar en la discusión, pero si no es el caso, entonces haremos público el plan", avisó.

Kushner también hizo comentarios críticos hacia Abbas. Así, dijo que el líder palestino "dice que está comprometido con la paz, y no tengo ninguna razón para no creerle". Sin embargo, reconoció que cuestiona "la capacidad o el deseo del Presidente Abbas de finalizar el trato".

El proceso se paz se ha visto sacudido en los últimos meses por varias decisiones de Estados Unidos, entre ellas reconocer Jerusalén como capital de Israel, lo que provocó que Palestina se negara a seguir reconociendo a Washington como mediador.

Este gesto de la Administración de Trump acabó con el consenso internacional acerca de la necesidad de que el estatus de Jerusalén se decida en unas eventuales negociaciones de paz.

La Asamblea General de Naciones Unidas aprobó en diciembre una resolución --con el apoyo de 128 de los 193 países de la ONU-- en la que instó a Estados Unidos a dar marcha atrás, lo que no tuvo lugar.

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