Un juez consideró en 2005 que el autor de la masacre de Virginia suponía "un peligro inminente para sí mismo"

Actualizado 20/04/2007 11:19:49 CET

McLEAN, 20 Abr. (EUROPA PRESS) -

Una decisión judicial de 2005 sobre la salud mental de Cho Seung Hui debería haber frenado su posibilidad de comprar las armas que utilizó para llevar a cabo la matanza del pasado lunes en la Universidad de Virginia, de acuerdo a la regulación federal.

Sin embargo, no queda claro si alguien tenía la obligación de informar a las autoridades federales sobre la situación mental de Cho, ya que existen lagunas jurídicas.

Cho asesinó a 32 personas y después se suicidó, el pasado lunes, en dos tiroteos en una residencia y un edifico de clases en la Universidad de Virginia, con poco más de dos horas de diferencia entre uno y otro. Para ello, Cho adquirió dos revólveres en febrero y marzo. En ambos casos estaba sujeto al control federal y estatal.

Esos controles fueron superados por el joven sin problemas, a pesar de que un juez consideró en diciembre de 2005 que "presentaba un peligro inminente para sí mismo como resultado de una enfermedad mental". La regulación federal de la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de fuego y Explosivos prohíbe la venta de armas a individuos que han sido juzgadas como "con deficiencia mental".

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