Juncker avisa a los líderes de que financiar nuevos retos y mantener el gasto tradicional exige "pagar más"

Jean-Claude Juncker durante una intervención en Bruselas
REUTERS
Actualizado 23/02/2018 14:17:57 CET

BRUSELAS, 23 Feb. (EUROPA PRESS) -

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, ha advertido este viernes a los líderes europeos de que tendrán que aumentar su contribución al futuro presupuesto de la Unión Europea, si quieren mantener los fondos dedicados a políticas tradicionales, como los fondos agrícolas y de cohesión, y al mismo tiempo incrementar las partidas dedicadas a nuevos retos como la política migratoria o la seguridad y la defensa.

"Creo que si queremos tener nuevas prioridades, nuevas políticas, y si no podemos reducir en cierta medida todas las políticas, entonces los países tienen que pagar más", ha dicho el luxemburgués a su llegada a la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno que tiene lugar en Bruselas.

En esta reunión, los líderes europeos mantendrán un primer debate sobre el presupuesto plurianual de la UE a partir de 2020, el primero en el que no participará Reino Unido, puesto que abandonará el bloque comunitario en marzo de 2019.

Por ello, las capitales se dividen entre aquellas que apuestan por aumentar su contribución al presupuesto comunitario y aquellas que prefieren recortarlo, en gran medida a través de reducciones en las partidas tradicionales: la Política Agraria Común (PAC) y los fondos de cohesión, que han beneficiado históricamente a España.

El canciller austriaco, Sebastian Kurz, ha sido de los más contundentes al llegar a la reunión y ha defendido la importancia de que la Unión Europea utilice el dinero de sus ciudadanos "con prudencia". "Lo que no queremos es no tener un peso cada vez mayor de los contribuyentes netos", ha opinado.

Una postura similar ha presentado el primer ministro de Países Bajos, Mark Rutte, al subrayar que es necesario "modernizar el presupuesto" para "liberar dinero" hacia partidas como el mercado único digital, la protección de fronteras o la lucha contra el cibercrimen. "Facilitar dinero modernizando el presupuesto y rebajándolo como efecto de la salida de Reino Unido", ha resumido.

Dentro del primer grupo se ha situado el primer ministro de Irlanda, Leo Varadkar, quien ha recordado que su Gobierno está dispuesto a incrementar su aportación siempre que otros países también lo hagan y siempre que se "protejan" los fondos agrícolas y de cohesión, que en su opinión "funcionan bien".

Por su parte, el portugués António Costa ha abogado por buscar un "equilibrio" entre las nuevas formas de contribución si se quiere mantener el nivel de gasto en las partidas tradicionales sin renunciar a las nuevas prioridades y a pesar de la pérdida de ingresos con la salida de Reino Unido. O cada Estado "contribuye más" o hay que combinar estas contribuciones con "un aumento de los recursos propios", ha resumido.

Otro líder que ha pedido mantener los fondos agrícolas y de cohesión ha sido el polaco Mateusz Morawiecki. "Queremos que estos objetivos que han funcionado bien se mantengan", ha señalado, para después añadir que Polonia también ve con buenos ojos aumentar la financiación de partidas como la política migratoria o la seguridad.

La presidenta de Lituania, Dalia Grybauskaite, ha estimado en un 20 por ciento la brecha presupuestaria entre las necesidades para costear los nuevos objetivos como la migración y la seguridad, habida cuenta de los entre 12.000 y 14.000 millones de euros que la UE dejará de ingresar por la salida de Reino Unido.

En cualquier caso, ha considerado, el nivel de los presupuestos y las prioridades que absorberán más recursos dependerá de la "voluntad política" de los 27, que deben decidir entre aumentar los presupuestos, encontrar nuevas formas de ingresos o recortar los "viejos programas", en referencia las políticas de cohesión y agrícola.

"CONSTRUIR PUENTES" EN UN ASUNTO "ESPINOSO"

Los líderes de trece de los Veintisiete, incluido el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, se reunieron la víspera en una cena organizada por Bélgica para intentar "construir puentes" entre las diferentes posiciones que defienden sobre el "espinoso" asunto del próximo marco financiero, según fuentes del Gobierno anfitrión.

El primer ministro belga, Charles Michel, no ha revelado detalles de lo discutido en la cena pero ha asegurado que fue una discusión "franca, de respeto y confianza", que sirvió para preparar los probables "arbitrajes" que serán necesarios en los próximos meses de negociación.

Así ha abogado por tener en cuenta las "especificidades" de cada Estado miembro y pensar en el modo de "conjugar" el apoyo a las políticas "clásicas" de la Unión Europea al tiempo que se cumple con las nuevas necesidades identificadas.

El presidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani, también ha tomado partido en el debate presupuestario al pedir más dinero para las arcas comunitarias, si bien ha concedido que no hay que pedir "demasiado dinero" a los Estados, sino buscar "recursos propios", por ejemplo con impuestos a las multinacionales digitales que operan en la UE pero no tributan por ello.

Sobre la posibilidad de condicionar el pago de ayudas estructurales y cohesión que perciben los países a cuestiones ajenas a estas políticas, como el respeto del Estado de derecho o la gestión migratoria, las opiniones difieren.

Tajani ha considerado una "buena idea" que los gobiernos que incumplen las reglas de la UE paguen por ello, mientras que la presidenta lituana, por ejemplo, ha subrayado que los Tratados vinculan estas partidas económicas "a mejorar la convergencia y nada más".