Juncker considera que el acuerdo Turquía-UE corre un "gran peligro"

Juncker
VINCENT KESSLER / REUTERS
Actualizado 30/07/2016 18:18:45 CET

ZÚRICH (SUIZA), 30 Jul. (Reuters/EP) -

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, ha expresado su preocupación por el futuro del acuerdo firmado con Turquía el pasado mes de marzo para la devolución de los inmigrantes y solicitantes de asilo que lleguen por mar a tierra.

"Hay un gran peligro. El éxito del acuerdo hasta ahora es frágil. El presidente (Recep Tayyip) Erdogan ha sugerido en varias ocasiones que quiere poner fin al acuerdo", ha afirmado Juncker en una entrevista con el diario austriaco 'Kurier'.

De ponerse fin al acuerdo "se puede esperar que de nuevo los refugiados estén a las puertas de Europa", afirma Juncker en la entrevista, publicada este sábado.

Por el momento, Turquía cumple con el acuerdo, que prevé beneficios para Ankara como ayuda económica, eliminación de visados para viajes y aceleración de las negociaciones para su adhesión a la UE. Sin embargo, el Gobierno se ha quejado de las críticas a la represión tras el fallido golpe de Estado del 15 de julio.

Juncker ha expresado en la entrevista su preocupación por la situación política en Turquía y ha repetido que si Ankara reinstaura la pena de muerte, supondrá la ruptura inmediata de las negociaciones de adhesión.

Además, Juncker se ha referido a otros contenciosos de países ya dentro de la UE, como el de Polonia. "En Polonia, el estado de derecho está cuestionado por el planteamiento del Gobierno. En otras partes hay incidentes que tienen que ver con el corazón de la democracia. Me preocupan los preparativos para el referéndum sobre los refugiados de Hungría", ha añadido.

"Si se convocan consultas sobre cualquier decisión que tome el Consejo de Ministros y el Parlamento Europeo, entonces el estado de derecho está en peligro", ha apuntado. "La Comisión debería entonces abrir un procedimiento de incumplimiento contra Hungría, aunque todavía no hemos llegado a ese punto", ha advertido.

Tampoco parece feliz con la posibilidad de que la ultraderechista francesa Marine Le Pen o el estadounidense Donald Trump sean presidentes de sus países. "No estaría a gusto. Confío en el sentido común francés", ha afirmado.

Sobre Trump, ha reconocido que no le conoce "y espero que no sea necesario reunirme con él a partir de enero". En cambio, ha afirmado que la rival de Trump, Hillary Clinton, es "una mujer muy seria y atenta".