Kirguistán celebra hoy unas presidenciales que culminarán en el primer traspaso democrático de poderes

Presidente saliente de Kirguistán, Almazbek Atambayev
REUTERS / FABRIZIO BENSCH
Actualizado 15/10/2017 16:28:30 CET

Escenario insólito en la región: la posibilidad de un cambio democrático y con cierto grado de transparencia

MADRID, 15 Oct. (EUROPA PRESS) -

Kirguistán celebra este domingo unas elecciones presidenciales históricas que culminarán en el primer traspaso democrático de poderes en la antigua república soviética, y a las que se presentan 13 candidatos, lo que da lugar a un escenario impredecible e impropio de una región acostumbrada a dirigentes aferrados al poder.

Los dos principales candidatos, y posiblemente los que se verán las caras en una hipotética segunda vuelta, son el ex primer ministro Sooronbay Jeenbejov -- oficialista, respaldado por el partido Socialdemócrata del presidente saliente Almazbek Atambayev -- y el magnate y líder de oposición Omurbek Babanov, por el partido Respublika.

Uno de ellos sucederá a Atambayev en el poder después de que este último agotara, por vez primera en la turbulenta historia del país, su mandato de seis años. Sus dos predecesores, el sátrapa Askar Akayev y Kurmabek Bakiyev, fueron derrocados tras un proceso revolucionario y acusaciones de corrupción, respectivamente.

Si bien se espera una jornada tranquila, Atambayev ha advertido de que podrían ocurrir "disturbios financiados desde el extranjero", en una velada referencia a la vecina Kazajistán, a la que acusa de apostar por el magnate Babanov y a su presidente, Nursultán Nazarbayev -- acusado de aplastar a su propia oposición nacional -- de llevar perpetuado en el poder desde 1991.

Kazajistán ha negado absolutamente todas las acusaciones y ha señalado que ni siquiera va a llevar observadores a los comicios kirguises para que no se le pueda acusar de la más mínima interferencia. Sí los habrá, no obstante, de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE) y de la Comunidad de Estados Independientes.

Hay que destacar que, merced a una serie de cambios constitucionales, el cargo de la Presidencia ha perdido relevancia en los últimos años, en favor del Parlamento y del primer ministro. Esto se debe a las modificaciones realizadas previo referéndum en 2016 e introducidas finalmente en 2017.

De puertas hacia afuera, lo que está claro es que los dos favoritos van a tener que mantener la estrecha relación que une a ambos con Rusia y China, a quienes necesitan para mantener la calma en el país, en especial con la insurgencia existente en el valle de Fergana, una encrucijada que linda con Kirguistán y Uzbekistán, cuna de milicianos y terrorismo.

Parte del camino, sin embargo, está hecho. Desde su llegada al poder, Atambayev se ha ido distanciando cada vez más de Occidente -- Estados Unidos llegó a tener una base ahí en 2001, antes de que el presidente saliente la cerrara a cambio de un cuantioso préstamo procedente de Rusia, y valorado en 2.000 millones de dólares.