Egeland denuncia el deterioro de la situación en Líbano y pide 150 millones de dólares en ayuda urgente

Actualizado 24/07/2006 19:38:30 CET

BEIRUT, 24 Jul. (EUROPA PRESS) -

El coordinador de Ayuda de Emergencia de la ONU, Jan Egeland, que se encuentra de visita en Líbano, denunció hoy que la situación sobre el terreno "se deteriora día a día" por lo que hizo un llamamiento a la comunidad internacional a que aporte dinero y recursos por 150.000 millones de dólares (unos 119 millones de euros) para ayudar a las víctimas de la escalada de violencia.

Según indicó Egeland en una entrevista concedida a la agencia de noticias de la ONU, Irin, la situación en Líbano "es muy mala y se deteriora día a día". "Tenemos decenas de miles de nuevos desplazados cada día y muchas nuevas víctimas entre los civiles", señaló, precisando que durante su visita ha podido ver "a demasiados niños heridos y demasiados civiles desesperados huyendo de los enfrentamientos".

En cuanto al objetivo de su visita a Líbano, el responsable de la ONU espera que esta sirva para "enviar un fuerte mensaje a las partes del conflicto y al mundo de que necesitamos el cese de hostilidades porque la población civil está realmente sufriendo excesivamente en este conflicto".

Por otra parte, expresó su deseo de que su presencia ayude a "establecer un gran programa de ayuda efectivo y bien coordinado" y anime a "una respuesta generosa al llamamiento internacional por dinero y recursos para Líbano que lanzo hoy por 150 millones de dólares". Asimismo, indicó que sus encuentros con los responsables humanitarios de la ONU y de las ONG le servirán para que éstos le aconsejen lo que se puede hacer.

Según Egeland, el mejor modo para que la ayuda pueda llegar a las víctimas, entre las que se calcula que hay unos 700.000 desplazados --Líbano tiene una población de algo más de 3,6 millones de habitantes--, "es el cese de las hostilidades". "En ausencia de ello, hemos estado intentando conseguir desde el jueves un acuerdo sobre los llamados corredores humanitarios" con el fin de "ayudar a la gente".

En cuanto al contenido de su escala mañana en Israel, Egeland dijo que dirá a los israelíes lo mismo que ha dicho en Beirut y "pediré el cese de las hostilidades". "La población civil tiene que ser protegida y no ser atacada y lo mismo las infraestructuras civiles y necesitamos corredores humanitarios". Cuando esto ocurra, precisó, "crearemos un sistema de notificación y enviaremos nuestros convoyes con alimentos y otros suministros sin temor a ser atacados".

Por otra parte, preguntado sobre si había visitado el sur de Líbano, la zona más castigada por los bombardeos israelíes, explicó que no ha podido hacerlo. "Intenté ir a Sidón (45 kilómetros al sur de Beirut) pero habían sido destruidas tantas carreteras que habría tenido que dar enormes vueltas y podríamos haber quedado bloqueados y todo mi programa no se habría completado", informó.

"Por eso --dijo-- lamento no ser capaz de ir al sur pero eso demuestra en cierto modo el tipo de problemas de acceso que tienen en Líbano y como es imposible para los trabajadores humanitarios llegar a muchas partes del país".

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