Residentes del sur de Líbano dicen que el contingente español fue mal recibido en Jiyam y Debbine

Actualizado 26/06/2007 20:14:00 CET

BEIRUT, 26 Jun. (EUROPA PRESS) -

Varios residentes de localidades del sur de Líbano, que concentra el grueso de las tropas de la Fuerza Interina de la ONU para Líbano (FINUL), incluido el contingente español, aseguraron hoy al diario libanés 'L'Oriente le jour' que éste último fue mal recibido en los pueblos de Jiyam y Debbine, a escasos kilómetros de donde ocurrió el pasado domingo el atentado con coche bomba entre Marjayún y Jiyam, saldado con seis militares del contingente español muertos --dos de ellas de nacionalidad colombiano-- y dos heridos más.

El profesor de la Universidad Americana de Beirut y antiguo asesor político y portavoz ante FINUL, Timor Goksel, advirtió ayer, en una entrevista con Europa Press, de que el atentado contra las tropas españolas "puede perjudicar a las relaciones (de las tropas de FINUL) con la población local", algo que subrayó "es más peligroso que los propios atentados" porque "esa relación es necesaria".

Varios testigos reconocieron al diario que, a pesar de los esfuerzos desplegados por las tropas españolas, cuya base Miguel de Cervantes se ubica en Marjayún, en ambas localidades del sur del país, las tropas no han sido bien recibidas. En Debbine, residentes de Jiyam explicaron que los soldados han sido acusados de tomar fotografías de bases militares de la milicia chií libanesa Hezbolá --con fuerte presencia en el sur de Líbano-- y de espiar a la población local.

Según algunos ciudadanos de Jiyam, a escasos kilómetros de Debbine, los menores de ambos pueblos les han hecho muecas a los soldados españoles o les han insultado. Otros residentes, en cambio, han negado los hechos y han explicado que se trata de un "malentendido".

El consejero de política para las Fuerzas Italianas de la Fuerza Interina de la ONU para Líbano (FINUL), el embajador Guiseppe Cassini, descartó ayer toda responsabilidad o implicación de la milicia chií libanesa Hezbolá en el atentado, ya que el contingente de FINUL que viajó el pasado octubre de 2006 a Líbano, incidió, "mantenía buenas relaciones con Hezbolá", algo "fácil", puesto que tanto la milicia chií como FINUL "tenían el mismo interés de mantener la situación calmada".

"(El atentado del domingo) fue un embarazo muy grave para Hezbolá porque dice que ellos efectivamente controlan el territorio", aclaró, al tiempo que esta mañana fuente de la milicia le explicaron que Hezbolá no puede "poner un sello total en el territorio". Tras negar "inmediatamente su paternidad" del atentado la milicia aseguró que el atentado "es un golpe contra la población del sur" y la estabilidad de esta región. "Hezbolá no tiene nada que ver con este caso", aseguró en una entrevista con Europa Press.

La población en la zona que se extiende entre Hasbaya-Marjayún se divide entre chiíes, suníes y cristianos, a pesar de la presencia mayoritaria de musulmanes chiíes.

En Marjayún, muchos han mostrado su pena por la muerte de "cascos azules" en la región, aunque para otros las bajas en el seno de FINUL han causado gran indiferencias. Muchos reconocieron no haber escuchado la explosión en la que fallecieron los seis militares del contingente español el pasado domingo.

Un comerciante de Marjayún, Ainsi Hassouna, que sí escuchó la deflagración, explicó que "desde hace años, ha habido problemas en el sur de Líbano". "Todos los días, explotan bombas o munición que matan o hieren a libaneses. Sí escuché la explosión. No me moví, pero continué con la jornada como de normal. ¿Por qué debería concernirme la muerte de soldados españoles?", se preguntó.

A escasos metros, otro libanés residente en la localidad asegura que las preguntas hay que dirigirlas "a los servicios de seguridad libaneses". "Son ellos los que tratan con los americanos e israelíes, son ellos los que orquestan todos esos atentados, sólo para desestabilizar al país para desarmar a Hezbolá. Se equivocan", agregó, y denunció dichas pretensiones por parte de "los salafistas financiados por Egipto, Arabia Saudí, Jordania y el Gobierno de (Fuad) Siniora".

"TRISTEZA" POR LA MUERTE DE LOS ESPAÑOLES

A la entrada de Debbine, un miembro del Consejo municipal reconoció estar triste por la muerte de los soldados españoles, subrayando que los locales de la zona se sienten seguros gracias a la labor del Ejército libanés, FINUL y Hezbolá.

Mientras, en las localidades cercanas a la base del contingente español, Klaya, Bourj el Molouk y Marjayún, donde también tienen presencia otras de las confesiones reconocidas oficialmente en Líbano, como los drusos o cristianos, ondeaban banderas españolas delante de muchos comercios en señal de luto por los fallecidos. Muchos incluso, colgaron carteles en las puertas con los nombres de los soldados perecidos.

Por otra parte, otro residente de Ibl el Saki, vecina a Marjayún, reconoció que es "gracias al contingente español podemos trabajar". "Los soldados españoles emplean a 90 personas del pueblo, son amables, con buenos valores, y cercanos a todo el mundo respetuosos", añadió, por lo que lamentó su tragedia, ya que insistió "no se merecían eso".

El Ministerio de Asuntos Exteriores español destinó, desde la aprobación de la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU 1701 que puso fin a guerra librada el pasado verano en el sur de Líbano entre Hezbolá e Israel, 39 millones de dólares al sur de Líbano. El dinero se ha empleado en proyectos de desarrollo y ayuda humanitaria, además de al asfalto de carreteras, labores de desminado y crear conductos de agua.

Asimismo, además de facilitar sus ambulancias y distribuir medicamentos por la región, el contingente español ha ayudado también a los estudiantes locales, a los que ha brindando material escolar, además de regalos durante las fiestas de Navidad y de L'Adha, según fuentes del diario libanés.