El Consejo de Seguridad pide a las formaciones libanesas que eviten participar en la crisis siria

Actualizado 15/03/2013 8:12:35 CET

MADRID, 15 Mar. (EUROPA PRESS) -

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ha resaltado este jueves la necesidad de que todas las formaciones de Líbano eviten toda participación en la crisis política y armada que atraviesa Siria y ha expresado su "gran preocupación" por los "reiterados incidentes transfronterizos".

"Los miembros del Consejo de Seguridad piden a la población de Líbano que preserve la unidad nacional ante los intentos de minar la estabilidad del país y recalcan la necesidad de que todas las partes respeten la política de disociación y eviten toda participación en la crisis", ha dicho el organismo.

Líbano acoge a alrededor de 360.000 refugiados sirios que han huido del país a causa de los enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y los grupos opositores armados. En este sentido, el Consejo de Seguridad ha aplaudido la "generosidad" de Beirut y ha pedido a la comunidad internacional que cumpla con sus compromisos a nivel humanitario.

Este mismo jueves, el Gobierno de Siria ha advertido de que, "pese a que está mostrando contención para no atacar los refugios de las bandas terroristas en el interior de Líbano para evitar que crucen la frontera, esta postura no se mantendrá de forma ilimitada".

Desde el inicio de los enfrentamientos armados en Siria se han producido varios incidentes transfronterizos, que Damasco ha justificado en el marco de la lucha contra los rebeldes, a los que acusa de entrar y salir del país a través de las fronteras con Líbano, Turquía y Jordania.

Decenas de libaneses han muerto o han resultado heridos en las localidades cercanas a la frontera a causa del impacto de cohetes o balas perdidas desde el inicio del conflicto.

A estos incidentes se han sumado en las últimas semanas las tensiones entre el Ejértico Libre Sirio (ELS) y Hezbolá en la zona fronteriza del valle de la Bekaa, que han desatado varios enfrentamientos armados en los que han fallecido varios miembros de ambos bandos y han provocado un cruce de acusaciones entre ambas partes.

La semana pasada, el comando conjunto del ELS acusó a Hezbolá de "estar preparado para enviar entre 4.000 y 5.000 combatientes a Siria a través de Homs en los próximos días" y denunció que la formación islamista ha llevado a cabo operaciones de limpieza sectaria en varias localidades fronterizas, especialmente Jousiyyeh, donde decenas de casas fueron incendiadas y miles de residentes expulsados".

En respuesta, el secretario general de Hezbolá, Hasán Nasralá, denunció la existencia de una campaña armada destinada a desplazar a las personas que residen en las localidades fronterizas entre Líbano y Siria, al tiempo que recalcó que las mismas únicamente se defienden ante estos ataques.

En este sentido, Nasralá acusó a "clérigos suníes" de "adoptar una escalada retórica" contra su formación, al tiempo que ha rechazado que la misma vaya a arrastrar a Hezbolá al conflicto en Siria. En las últimas semanas se han publicado múltiples informaciones sobre la presencia de combatientes del ala militar del partido en el país árabe, si bien la formación lo ha desmentido en reiteradas ocasiones.

Por otra parte, ha pedido a todas las partes a que "lleven a cabo todos los esfuerzos necesarios para garantizar el fin de las hostilidades" en torno a la Línea Azul, trazada entre Israel y Líbano en base a la resolución 1701.

La resolución, que puso fin a la guerra asimétrica de 2006 entre Israel y el partido-milicia chií libanés Hezbolá, exige el respeto a la Línea Azul, el desarme de todas las milicias de Líbano y el fin del tráfico de armas en la zona.

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