El líder del grupo parlamentario de Fidesz no cree que el partido de Orban alcance la mayoría en los comicios

Publicado 09/03/2018 15:06:26CET

BUDAPEST, 9 Mar. (Reuters/EP) -

El partido en el Gobierno en Hungría, Fidesz, probablemente no consiga la mayoría de dos tercios en el Parlamento en las elecciones de abril debido a la creciente coordinación entre las formaciones de la oposición y la fatiga del electorado, según el líder del grupo parlamentario de Fidesz, Gergely Gulyas.

La formación sigue ganando ampliamente a sus rivales en las encuestas de intención de voto. La campaña del partido del primer ministro, Viktor Orban, se ha centrado en una agenda contraria a los inmigrantes y en la promesa de que el Estado aumentará los sueldos y las pensiones.

Sin embargo, Gulyas ha reconocido en una entrevista en 'Hetek' que su partido probablemente no alcance la mayoría de dos tercios, como hizo en los comicios de 2010 y 2014, y que esto se deberá a que el Fidesz lleva en el poder casi una década.

"Nuestro objetivo no es formar un Gobierno. Un centenar de diputados son suficientes. Por encima de eso, todo lo que ganemos será un regalo muy valioso", ha declarado Gulyas. "A lo mejor soy demasiado pesimista, pero no creo que una victoria con una mayoría de dos tercios sea probable", ha añadido el diputado.

Asimismo, el parlamentario ha rechazado la posibilidad de que Fidesz vaya a formar una coalición con otros partidos si no consigue la mayoría en los comicios. "Si no se puede formar un Ejecutivo estable, antes o después iremos a elecciones anticipadas", ha vaticinado Gulyas. "Preservar la estabilidad de Hungría... Eso es lo que nos jugamos en estas elecciones", ha advertido el parlamentario.

A pesar de haber dominado el panorama político húngaro y de la debilidad de la oposición, la victoria de un candidato de la oposición en unos comicios locales el 25 de febrero ha pillado desprevenido al partido del Gobierno.

Esta semana, Orban ha anunciado que las familias y los pensionistas van a recibir generosas pagas en un intento por reforzar el apoyo del electorado.

A su vez, el Ejecutivo de Orban ha incrementado el nivel de su retórica anti-inmigrantes en las últimas semanas, pintando como un villano al banquero estadounidense de origen húngaro George Soros. El Gobierno de Orban ha acusado a Soros de querer introducir millones de inmigrantes en Europa, algo que el empresario niega.

El Ejecutivo ha lanzado una campaña de vallas publicitarias con el mensaje: "La ONU quiere que aceptemos a inmigrantes de manera regular. ¡HUNGRÍA DECIDE, NO LA ONU!".

A pesar de los comentarios de Gulyas, no hay ninguna señal de que los partidos de la oposición (los nacionalistas de Jobbik, los socialistas y las formaciones menores liberales y de tendencia de izquierda) vaya a formar una coalición común a nivel nacional contra Fidesz.