Un líder tradicional nigeriano revoca un ritual de vudú sobre víctimas de trata

Gente en Nigeria
REUTERS / AFOLABI SOTUNDE - Archivo
Publicado 13/03/2018 5:22:04CET

ABUJA (NIGERIA), 13 Mar. (Reuters/EP) -

La agencia de lucha contra la trata de personas de Nigeria ha aplaudido la orden de un líder tradicional que revoca un ritual de vudú, diciendo que debería reducir drásticamente el número de personas que son traficadas a Europa y mejorar las posibilidades de procesar a los traficantes.

Los rituales de magia negra, conocidos como "juju", dejan a las víctimas con miedo a que sus familiares enfermen o mueran si desobedecen a sus traficantes, acuden a la Policía o no pagan sus deudas.

"Este es un arma muy fuerte para apoyar la lucha contra la trata porque nuestro sistema de creencias está fuertemente arraigado en el culto tradicional", ha señalado Arinze Orakwue, de la agencia contra la trata de personas NAPTIP.

"Esta creencia en el juju ha sido un fuerte impedimento para nuestro enjuiciamiento. No se puede procesar cuando nadie se presenta para decir que esta persona me hizo esto", ha asegurado a Reuters.

Alrededor de 37.500 inmigrantes nigerianos llegaron a las costas italianas en 2016. Más de 11.000 eran mujeres, frente a las 1.450 de 2014, según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), estimando que cuatro de cada cinco mujeres fueron obligadas a prostituirse.

La mayoría de las mujeres nigerianas que son traficadas a Europa provienen de Edo, un estado predominantemente cristiano de unos tres millones de personas, que tiene una larga historia de migración a Italia, según la OIM.

Antes de partir, deben firmar un contrato con los traficantes, incurriendo en deudas enormes. Luego sellan un pacto con un ritual juju realizado por un sacerdote espiritual.

"(El Oba) primero liberó a todos los atados por juju. El juju ha sido neutralizado", ha señalado David Edebiri, el segundo jefe de mayor jerarquía en el gabinete de Oba.

"Aquellos que cogen dinero de otras personas para viajar a Europa sin la inmigración, cualquiera que lo haga tendrá una maldición en la cabeza", ha asegurado Edebiri, de 89 años.

El Oba también prohibió a los sacerdotes juju involucrarse en cualquier ritual para ayudar a la inmigración a cualquier parte del mundo, e invocó maldiciones sobre los que lo hicieron, según Edebiri.