Los líderes latinoamericanos condenan el "golpe" contra Rousseff

El presidente de Venezuela, Nicolas Maduro
REUTERS
Actualizado 01/09/2016 8:00:28 CET

Venezuela, Ecuador y Bolivia retiran a sus embajadores en señal de protesta

BRASILIA, 01 (EUROPA PRESS)

Los líderes latinoamericanos han condenado este miércoles la decisión del Senado de cesar definitivamente a la presidenta brasileña Dilma Rousseff por irregularidades contables, en lo que muchos han calificado como un "golpe de Estado".

La reacción más contundente ha sido la del Gobierno de Nicolás Maduro, que, "en resguardo de la legalidad internacional y solidaria con el pueblo de Brasil, ha decidido retirar definitivamente a su embajador en Brasilia y congelar las relaciones políticas y diplomáticas con el gobierno surgido de este golpe parlamentario".

"Las oligarquías políticas y empresariales, que en alianza con factores imperiales consumaron el golpe de Estado contra Rousseff, recurrieron a artimañas antijurídicas bajo el formato de crimen sin responsabilidad para acceder al poder por la única vía que les es posible: el fraude y la inmoralidad", ha denunciado.

Venezuela ha advertido además de que "este golpe de Estado forma parte de la embestida oligárquica e imperial contra los procesos populares, progresistas, nacionalistas y de izquierda, cuyo único fin es restaurar los modelos neoliberales de exclusión social y expoliación de nuestras riquezas naturales que trajeron consigo pobreza".

El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, también ha anunciado la retirada de su embajador en Brasilia. "Jamás estaremos con estas prácticas, que recuerdan las horas más obscuras de nuestra América", ha escrito en Twitter.

El Gobierno ecuatoriano ha emitido un comunicado en el que rechaza esta "flagrante subversión del orden democrático en Brasil", que considera un golpe de Estado" perpetrado por "fuerzas de oposición" que "están siendo investigadas por graves actos de corrupción".

"Estos lamentables sucesos, inaceptables en pleno siglo XXI, suponen un serio riesgo para la estabilidad de nuestra región y constituyen un grave retroceso en la consolidación de la democracia, que tanto esfuerzo y sacrificio ha significado para nuestros pueblos", ha añadido.

"Estamos convocando a nuestro embajador en Brasil para asumir las medidas que en este momento se aconsejan", ha anunciado, por su parte, el presidente de Bolivia, Evo Morales. "Condenamos el golpe parlamentario contra la democracia brasileña", ha escrito en Twitter.

El Ejecutivo de Raúl Castro también "ha rechazado enérgicamente el golpe de Estado parlamentario-judicial que se ha consumado contra Rousseff" sin que se presentara "ninguna evidencia de delitos de corrupción ni crímenes de responsabilidad", lo que "constituye un acto de desacato a la voluntad soberana del pueblo que la eligió".

"Lo ocurrido en Brasil es otra expresión de la ofensiva del imperialismo y la oligarquía contra los gobiernos revolucionarios y progresistas de América Latina y el Caribe, que amenaza la paz y la estabilidad de las naciones", ha sostenido.

NICARAGUA SE SUMA A LAS CRÍTICAS

Por su parte, la coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía de Nicaragua, Rosario Murillo, ha reiterado la condena de Managua a la decisión y ha señalado que el país ya había condenado anteriormente el proceso de separación de Rousseff, un proceso que considera injusto.

"Es una destitución, se ha catalogado también como golpe de Estado, golpe parlamentario, que ha separado de la presidencia a la hermana compañera Dilma Rousseff", ha indicado Murillo, según declaraciones recogidas por el diario local 'El Nuevo Diario'.

La coordinadora ha precisado que culminando y condenando este proceso, contra el que ya se han pronunciado "los Gobiernos hermanos de América Latina", se está reconociendo la apertura de lo que ha definido como una "etapa difícil para el pueblo brasileño, donde se habla del regreso de las políticas neoliberales".

"Los augurios no son buenos para las familias de Brasil", ha indicado la nicaragüense, antes de concretar que el país se enfrentará a "mucha inseguridad" y que el retorno de este neoliberalismo generará una importante ausencia de "políticas públicas que promuevan el desarrollo de las mujeres y de la juventud".

RESPETO AL 'IMPEACHMENT'

En un tono más moderado, Colombia ha confiado en que se preserve "la institucionalidad democrática y la estabilidad" de Brasil, "fundamentos indispensables del Estado de Derecho". El Gobierno de Juan Manuel Santos ha recordado que "la estabilidad de Brasil es muy importante para toda la región por su influencia y liderazgo".

"El Gobierno de Chile expresa su preocupación por los acontecimientos de los últimos tiempos en esa nación hermana, lo que ha generado incertidumbre a nivel internacional, considerando la gravitación de Brasil en el ámbito regional", ha dicho, en la misma línea, el Ejecutivo de Michelle Bachelet.

Por su parte, Estado Unidos ha confiado en que "continúe la fuerte relación bilateral que existe", subrayando que ambos países "cooperan para resolver cuestiones de interés mutuo, así como desafíos globales". "Planeamos seguir con esa colaboración esencial", ha recalcado el portavoz del Departamento de Estado, John Kirby.

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