Los líderes religiosos llaman a la calma e insisten en que "cristianos y musulmanes no son enemigos"

Actualizado 17/12/2013 22:44:16 CET

MADRID, 17 Dic. (EUROPA PRESS) -

Los principales líderes religiosos de República Centroafricana (RCA) siguen con sus esfuerzos para tratar de devolver la calma al país después de que los enfrentamientos que estallaron hace casi dos semanas han dejado más de 500 muertos en Bangui, la capital.

Este lunes, tanto el presidente de la comunidad islámica del país, el imán Kobine Layama, como el arzobispo de Bangui, monseñor Dieudonné Nzapalainga, han vuelto a pedir a los centroafricanos que dejen de matarse entre sí y han reiterado que "cristianos y musulmanes no son enemigos", según ha informado el martes en su web la Oficina Integrada de la ONU para la Consolidación de la Paz en República Centroafricana (BINUCA).

La última ola de violencia ha enfrentado a los antiguos rebeldes de Séléka, principalmente musulmanes, con las milicias 'anti-balaka', predominantemente cristianas y creadas para combatir los abusos de los primeros a raíz de que éstos derrocaron al presidente François Bozizé en marzo de 2012. Algunos antiguos combatientes leales a Bozizé también han participado en la violencia.

"La República Centroafricana pertenece a los centroafricanos, dejemos de matarnos entre nosotros", ha conminado el imán Layama. "Actualmente estamos pisoteando nuestra divisa, que es la unidad nacional", ha lamentado, insistiendo en que "cristianos y musulmanes no son enemigos". "Por ejemplo, el arzobispo de Bangui me ha dado su hospitalidad y actualmete la parroquia de San Matías está protegida por musulmanes", ha ilustrado.

Por su parte, el arzobispto de Bangui ha defendido que ha llegado el momento en que "la paz y la tolerancia guíen a los centroafricanos". Según monseñor Nzapalainga, "la paz es un tesoro, cuando uno la encuentra, debe preservarla". "Actualmente está paz se no escapa, corresponde a cada uno de nosotros hacer nuestra contribución ya que podemos reconquistar esta paz cuando estemos habitados por un espíritu (...) de tolerancia".

VENGANZA Y ODIO

El arzobispo ha lamentado que "actualmente muchos compatriotas están habitados por la venganza, por el odio" pero "las represalias no serán soluciones para nosotros". "El ciclo infernal de venganza nos conduce a la destrucción", ha advertido.

"Hoy en día algunos piensan que el conflicto es entre cristianos y musulmanes. Nosotros decimos que no, ya que musulmanes y cristianos hemos vivido en el pasado de forma armoniosa", ha recordado, llamando a volver a "nuestras raíces".

El arzobispo ha defendido que tanto las tropas francesas como las africanas están en el país "para ayudarnos" pero "si seguimos encadenados en el odio, todos los que vengan a ayudarnos podrían desanimarse y dejarnos matarnos entre nosotros, como en otros países". "Reencontremos el camino del diálogo y de la reconciliación para reconstruir este país", ha conminado.

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