Los líderes del G-7 urgen a Rusia a "dejar de debilitar a las democracias" y rechazan su regreso al grupo

Emmanuel Macron, presidente de Francia, durante cumbre G-7 2018
REUTERS / YVES HERMAN
Publicado 10/06/2018 2:38:36CET

LA MALBAIE (QUEBEC), 10 Jun. (Reuters/EP) -

Los líderes del G-7 han urgido a Rusia este sábado que deje "de intentar debilitar a las democracias", al tiempo que han apuntado que están preparados a agravar las sanciones contra Moscú en el caso de que sea necesario.

Los líderes de Estados Unidos, Canadá, Japón, Francia, Alemania, Italia y Reino Unido, han emitido una declaración conjunta tan sólo horas después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, sugiriese la vuelta de Rusia al grupo.

"Urgimos a Rusia a que ponga fin a su comportamiento desestabilizador, que se basa en intentar debilitar a las democracias y a su apoyo al régimen sirio", ha afirmado los líderes participantes en la cumbre de dos días que ha tenido lugar en la localidad canadiense de La Malbaie, en Quebec.

Los miembros del G-7 han condenado el ataque que tuvo lugar en la localidad británica de Salisbury contra un ex espía ruso con un agente nervioso de fabricación rusa, un incidente en el que se ha señalado directamente a los servicios secretos del Kremlin. Rusia, por su parte, ha negado cualquier tipo de implicación.

Los participantes en la cumbre se comprometieron el pasado viernes, sin nombrar directamente a Rusia, a compartir información de inteligencia entre ellos con el objetivo de evitar posibles injerencias externas durante sus procesos electorales. Moscú ha negado haber intervenido en las campañas electorales de algunos países europeos y de Estados Unidos.

A primera hora del sábado, Trump aseguró durante una rueda de prensa que la posible vuelta de Rusia al grupo había sido abordada durante las reuniones. Rusia fue miembro del G-8 hasta 2014, cuando fue expulsada a raíz de la anexión de la península de Crimea.

"Creo que sería una ventaja tener a Rusia de vuelta. Creo que sería bueno para el mundo y bueno para Rusia. Creo que sería bueno para Estados Unidos y creo que sería bueno para todos los países que a día de hoy conforman el G-7", ha afirmado el mandatario estadounidense.

El recién nombrado primer ministro italiano, Giuseppe Conti, ha expresado su apoyo a la postura de Trump, al contrario que el resto de líderes europeos.

No obstante, el comunicado final emitido tras la cumbre -que finalmente ha sido rechazado por Trump- ha establecido que las sanciones contra Rusia continuarán en vigor hasta que Rusia no cumpla con sus obligaciones con Ucrania establecidas en los acuerdos de Minsk.

"Reiteramos nuestra condena de la anexión ilegal de Crimea y reafirmamos nuestro apoyo con la soberanía de Ucrania y su integridad territorial dentro de las fronteras reconocidas internacionalmente", alega el comunicado. "La continuación de las sanciones está directamente relacionada con el fracaso de Rusia de demostrar su compromiso pleno con los acuerdos de Minsk y su respeto a la soberanía de Ucrania", han añadido.

Los acuerdos de Minsk fueron firmados por Ucrania, Rusia, Alemania y Francia con el objetivo de lograr, entre otros asuntos, un alto al fuego en las regiones del este de Ucrania envueltas en enfrentamientos entre la insurgencia prorrusa y el Ejército ucraniano.

RECHAZO A LA VUELTA DE RUSIA

El primer ministro canadiense, Justin Trudeau, ha rechazado públicamente durante la rueda de prensa posterior a la celebración de la cumbre del G-7 el regreso de Rusia al grupo, tras la sugerencia por parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de abrir la posibilidad de permitir la vuelta de Moscú.

"Ahora mismo no nos interesa el regreso de Rusia a este formato", ha respondido el mandatario durante la conferencia de prensa.

Las declaraciones de Trudeau han sido respaldadas por el presidente francés, Emmanuel Macron, que aunque ha afirmado a que a Francia sí le gustaría tener a Rusia de vuelta en el grupo, ha apuntado que sólo ocurrirá posible si Moscú respeta los acuerdos de Minsk.

"Confío en las relaciones con Rusia, estuve en San Petersburgo hace unas semanas, quiero trabajar con el presidente Putin sin ingenuidad y connivencia, confío en que podamos corregir los errores del pasado", ha señalado.

Según Macron, Rusia es una importante potencia europea, el líder galo expresó la esperanza de que se puede lograr resultados trabajando conjuntamente con Rusia en asuntos de economía, política y seguridad.

"Francia quisiera que los acuerdos de Minsk se cumplieran mañana (...) y me gustaría acoger la cumbre del G8 el próximo año en Biarritz, porque los rusos avanzarán en los acuerdos de Minsk y las condiciones puestas por el G7 se cumplirán", dijo.

Al mismo tiempo, la primera ministra del Reino Unido, Theresa May, ha afirmado que Rusia debe "cambiar su comportamiento' para regresar al G8.

"Rusia dejó de ser parte del G8 por la anexión ilegal de Rusia por Crimea, y si algún día hay un diálogo con Rusia sobre el Grupo, entonces Rusia debe cambiar las acciones que emprende", ha manifestado.

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