Lukashenko desprecia la idea de que las elecciones debiliten su férreo control del país

El presidente bielorruso, Alexander Lukashenko
Reuters
Actualizado 11/12/2010 1:12:41 CET

MOSCÚ, 11 Dic. (Reuters/EP) -

El presidente de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, despreció este viernes la idea de que las elecciones presidenciales de este mes podrían debilitar su férreo control de la antigua república soviética.

Lukashenko, quien gobierna la nación desde 1994, espera vencer ampliamente en las elecciones del próximo 19 de diciembre, lo que supondría su cuarto mandato.

"¿Qué cambios políticos? ¿Insinuas que estas harto de mí?", bromeó el presidente, tras preguntas de los periodistas por un posible cambio de poder en las elecciones.

"Definitivamente habrá cambios políticos, estoy seguro de que se refiere a cambios políticos en general, no a ningún cambio de poder en Bieloruusia", agregó el líder de 55 años de edad.

La Unión Europea y Estados Unidos han instado a que Lukashenko celebre unos comicios legítimos, aunque las 56 naciones de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa nunca han reconocido que las elecciones de Bielorrusia sean libres y justas.

Observadores internacionales le acusaron de manipular su reelección en 2006 y su principal opositor también denunció que las elecciones se adulteraron. Sin embargo, Lukashenko, tras una reunión con el presidente ruso, Dimitri Medvedev, y el presidente kazajo, Nursultan Nazarbayev, bromeó sobre la intención de que los agentes internacionales tengan un mayor acceso al proceso de votación.

"Nos hemos convertido en un Estado democrático", sostuvo Lukashenko, a quien George W. Bush, ex presidente de Estados Unidos, describió como el último dictador de Europa.

A los observadores se les permitirá por primera vez desde 1994, participar en el recuento , aunque se estima que el 40 por ciento de los votos se emitan previamente y no puedan ser supervisados por los observadores.

"Hemos abierto nuestro país, por lo que todo el que quiera venir es bienvenido, incluso a los que se les prohibió entrar por razones objetivas", indicó Lukashenko.

Sobre sus malas relaciones con el presidente ruso, dijo que Medvedev manifestó durante la cena que "no se recomiendan las peleas entre amantes". "Nuestras relaciones empeoraron de forma inesperada y mejorarán de forma inesperada," concluyó el mandatario bielorruso.

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