La Asamblea Nacional aprueba por unanimidad una 'hoja de ruta' política para el periodo de posguerra

Actualizado 30/01/2013 4:28:55 CET

MADRID, 30 Ene. (EUROPA PRESS) -

La Asamblea Nacional de Malí ha adoptado este martes por unanimidad una 'hoja de ruta' política para el periodo de posguerra, una vez que se anuncie el fin de los combates entre el Ejército --con el respaldo de Francia y la Comunidad Económica de Estados del África Occidental (CEDEAO)-- y los grupos islamistas armados.

El documento, presentado por el primer ministro, Diango Cissoko, propone que el país recupere su integridad territorial antes de organizar unas elecciones, si bien no detalla el papel que jugaría el Movimiento Nacional de Liberación del Azawad (MNLA) en el proceso.

En este sentido, el presidente del grupo parlamentario de la Alianza por la Democracia en Malí (Adéma) --mayoritario en la Asamblea--, Timoré Tulenta, ha dicho que "la reconciliación es necesaria", pero que "no todo es negociable". Entre los puntos no negociables ha situado la laicidad del país y su integridad territorial, según ha informado la emisora Radio France International.

A pesar de que la 'hoja de ruta' no fija un calendario exacto ni una fecha para las elecciones generales, el presidente interino del país, Doincounda Traoré, ha afirmado este mismo martes que espera que los comicios se celebren antes del 31 de julio.

"Me gustaría reiterar nuestro compromiso aquí a llevar a cabo la transición en Malí con una agenda, un programa, que es recuperar el norte y, en particular, devolver a Malí a la situación normal", ha explicado Traoré.

El presidente interino fue designado en abril pasado tras el golpe de Estado militar después de que los rebeldes tuaregs del norte, el MNLA, hubiera proclamado la independencia de esta parte de país tras expulsar al Ejército del Azawad.

La reentrada del Ejército de Malí en el Azawad plantea un problema para el MNLA, cuyo principal rival son precisamente las Fuerzas Armadas del país africano, ante la posibilidad de que, aupado por las tropas francesas, Bamako deje morir sus reivindicaciones territoriales y se vuelva al 'status quo' existente en enero de 2011, justo antes de que lanzara su ofensiva para hacerse con el control de la región.

Este mismo martes, Alghabass Ag Intallah, el líder del nuevo Movimiento Islámico del Azawad (MIA), una facción escindida de Ansar Dine, ha informado de que junto con el MNLA impedirán el avance de las fuerzas francesas y africanas sobre Kidal, una ciudad que arrebatada por la formación laica a los grupos islamistas armados.

"No nos harán ningún regalo, y nosotros no aceptaremos la ocupación. No entregaremos las armas o nos rendiremos para permitir ocupar nuestra región. Defenderemos nuestro honor", ha asegurado Intallah a 'Tout Sur l'Algerie'.

El portavoz ha criticado que el Ejército maliense ya está atacando a tuaregs y árabes que viven en el sur del país, así como contra los ciudadanos que viven en las ciudades que retoman a los insurgentes. "Los militares malienses tienen miedo de la población", ha criticado.

CRÍTICAS DEL MNLA AL EJÉRCITO

El MNLA se mostró muy crítico el lunes con las acciones del Ejército al asegurar que lanzó la ofensiva contra las formaciones islamistas armadas presentes en el norte del país "con el objetivo de garantizar la seguridad de los bienes, y particularmente de las personas, en vista de los graves peligros que pesan sobre sus vidas con el retorno del Ejército maliense al Azawad junto a las Fuerzas Armadas francesas".

"Hemos cumplido con nuestra responsabilidad para la protección de los civiles contra las acciones criminales del Ejército malí, que siempre se ha caracterizado por la masacre de la población desarmada del Azawad, como ha demostrado una vez más el lanzamiento de la operación 'Serval' bajo el comando del Ejército francés", agregó.

"Tras el lanzamiento de las operaciones militares francesas para la conquista del Azawad en beneficio de las 'autoridades' de Malí, cientos de personas han sufrido represalias étnica: una caza contra tuaregs, peuhls, sonrai y árabes organizada por el Ejército maliense y sus milicias en el Azawad", denunció el MNLA.

"El MNLA no puede aceptar en ningún caso que la población del Azawad quede expuesta a la venganza maliense. Por ello, aceptamos la responsabilidad de garantizar la seguridad en las localidades y proteger a la población contra un Ejército especializado en el crimen contra la población civil del Azawad", recalcó.

Por otra parte, "y con el fin de dejar claros sus objetivos", el MNLA especificó que "no desea ninguna confrontación con las fuerzas de la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (CEDEAO) ni con las del Ejército francés, a pesar de que dirija las operaciones de ocupación del Azawad".

"Sin embargo, si el MNLA no responde a los abusos ejecutados por Malí, fracasa en su tarea principal, que es velar por la protección de los civiles en el Azawad, desde hace mucho tiempo víctimas expiatorias del Ejército maliense", matizó.

En este sentido, recordó a Francia "su responsabilidad a la hora de garantizar la seguridad y protección de las poblaciones civiles del Azawad que ya están bajo control maliense ante posibles actos de venganza por parte del Ejército del país".

Por último, reclamó una vez más la apertura de negociaciones para la creación de una federación en el país con el objetivo de encontrar una solución definitiva al conflicto entre el Azawad y el Estado central.

DENUNCIAS CONTRA EL EJÉRCITO

Fuentes internacionales de Derechos Humanos y los propios habitantes de las zonas en conflicto han acusado en los últimos días al Ejército de Malí de ejecuciones extrajudiciales y otros abusos contra los Derechos Humanos en el contexto de la actual ofensiva contra las milicias islamistas del norte del país, y el propio ministro maliense de Justicia, Malick Coulibaly, admitió que "ningún Ejército del mundo es perfecto" y que es posible que los soldados hayan cometido crímenes de guerra.

Varios vecinos de Mopti aseguraron al semanario británico 'The Observer' --que hace las funciones de edición dominical para el diario londinense 'The Guardian'-- que los soldados han procedido a detenciones, interrogatorios y torturas contra personas inocentes a las que acusan de estar relacionadas con los rebeldes.

Entre las víctimas de estos abusos, según los testigos, se encuentran los miembros de la etnia fulani. "El Ejército sospecha de nosotros, y si tenemos aspecto de fulani y no tenemos carné de identidad, nos matan", aseguró un vecino.

Fuentes de Amnistía Internacional (AI) recalcaron que hay evidencias de abusos por parte del Ejército de Malí, como ejecuciones extrajudiciales, incluso antes de que comenzara la actual ofensiva francesa y maliense en el norte.

Al respecto, algunos testigos explicaron que la ocupación islamista de la ciudad de Diabaly --que ya ha sido recuperada por las fuerzas malienses y francesas-- pudo haber sido un acto de venganza por la muerte de 16 predicadores musulmanes malienses y mauritanos supuestamente ejecutados por el Ejército el pasado mes de septiembre en esta localidad.

AI también advirtió de las posibles represalias a que se enfrenta la comunidad tuareg. Al respecto, dijo que hay evidencias de ejecuciones extrajudiciales contra tuaregs y de bombardeos indiscriminados contra los campamentos de esta comunidad, así como de matanzas contra sus ganados, de los que dependen para sobrevivir.