Marina de EEUU dice que los militares detenidos por Irán revelaron demasiada información

Publicado 30/06/2016 18:30:51CET

Un informe interno desvela que una serie de errores de los mandos llevaron a la captura de los dos barcos estadounidenses

WASHINGTON, 30 Jun. (Reuters/EP) -

La Marina de Estados Unidos ha asegurado en un informe que los militares que fueron detenidos en enero por agentes la Guardia Revolucionaria iraní cuando navegaban en dos buques por aguas del Golfo Pérsico revelaron demasiada información a sus captores y que fueron capturados tras cometer una serie de errores.

El informe señala que algunos de los diez militares estadounidenses, que fueron detenidos a punta de pistola por la Guardia Revolucionaria iraní, revelaron información sensible, incluidos datos como las contraseñas de sus teléfonos y de sus ordenadores.

Su detención supuso un incidente internacional que tensó las relaciones días antes de la puesta en marcha del acuerdo nuclear con Irán. Los militares de la Marina estadounidense fueron apresados cuando navegaban en dos buques desde Kuwait con destino a Bahréin.

Irán aprovechó la detención de los militares norteamericanos con motivos propagandísticos, lo que mantuvo el incidente en los titulares de la prensa durante semanas. El informe de la Marina norteamericana achaca el incidente a un incorrecto planeamiento y señala que los mandos no consideraron adecuadamente los riesgos, además de mostrar complacencia, falta de supervisión y una baja moral.

En su análisis, la Marina de Estados Unidos cita el ejemplo de uno de los tripulantes del buque norteamericano, que reveló la velocidad máxima del navío y que estaba realizando misiones de "presencia" en la zona.

"Está claro que algunos tripulantes, si no todos, proporcionaron al menos algo de información a los interrogadores además de su nombre, su rango, su número de servicio y su fecha de nacimiento", ha afirmado la Marina estadounidense.

REVELARON DATOS DE LOS BUQUES Y SUS CAPACIDADES

De hecho, algunos tripulantes estadounidenses les dijeron a los guardias iraníes las capacidades de los buques y las contraseñas de sus teléfonos personales y sus ordenadores.

Según el análisis de la Marina, la misión de los dos buques estuvo plagada de problemas desde el principio. El comandante de la agrupación ordenó una navegacion de 250 millas náuticas, la mayor que habían intentado las dos tripulaciones, con poca antelación y "subestimó gravemente" los riesgos de la travesía.

"Le faltó una actitud interrogativa, falló al no promover una cultura de la seguridad y desestimó el respaldo necesario de su personal y los mandos subordinados", desvela el informe de la Marina de Estados Unidos. El informe elimina los nombres de los militares implicados en el caso pero la semana pasada la Marina identificó al comandante de la agrupación como el capitán Kyle Moses y aseguró que ha sido relevado del mando.

El análisis de la Armada estadounidense asegura que los capitanes de los buques y la tripulación o no revisaron o no siguieron el plan marcado cuando abandonaron su puerto y, sin darse cuenta, entraron en aguas territoriales saudíes antes de adentrarse en las de Irán frente a la costa de la isla de Farsi, en el Golfo Pérsico.

LOS BARCOS DESCONOCÍAN DÓNDE ESTABAN

En un momento dado, la tripulación no se percató de la proximidad de la isla de Farsi porque no observaron adecuadamente su sistema de navegación. "Si algún tripulante hubiera hecho zoom en el punto morado, habrían descubierto que era la isla de Farsi", señala el informe.

Cerca de esa isla iraní, uno de los buques sufrió un fallo de motor y dos barcos de la Guardia Revolucionaria iraní se aproximaron y les apuntaron con su armamento. Otros dos buques de la Guardia Revolucionaria iraní se sumaron después al cerco a los buques estadounidenses.

En ese momento, los dos comandantes de los buques no ordenaron que sus tiradores se pusieran los chalecos antibalas ni que apuntaran a los barcos que les amenazaban. De acuerdo con las normas de enfrentamiento generales, el personal militar de Estados Unidos está obligado a defender su unidad. Sin embargo, a la esperar de rebajar las tensiones, los capitanes de los buques pidieron a los tiradores que se alejaran de sus armas.

"No quería iniciar una guerra con Irán", aseguró el comandante de uno de los buques a los investigadores de la Marina. "Mi pensamiento al final del día era que nadie tenía que morir por un malentendido", señaló.

Los guardias revolucionarios iraníes obligaron a los estadounidenses a quitarse sus chalecos de protección, a arrodillarse y a poner las manos detrás de sus cabezas y grabaron la detención en vídeo, además de hacer fotos. En la isla de Farsi, los interrogaron y los mantuvieron detenidos toda la noche antes de liberarlos al día siguiente.

Los militares estadounidenses cumplieron las exigencias de los iraníes, comiendo y actuando sonriendo mientras les grababan y uno de los capitanes leyó una disculpa que le habían escrito sus captores. Los militares no sabían entonces que su Gobienro había negociado con Irán su liberación sin condiciones.

Además de Moses, en mayo de 2016 la Marina cesó a Eric Rasch, el comandante del escuadrón en el que estaban integrados los militares detenidos. El informe de la Marina señala que se han adoptado acciones administrativas en relación a dos militares y que se recomiendan acciones contra otros seis militares. En su análisis, la Marina también culpa a la Guardia Revolucionaria iraní por violar las normas internacionales al sustituir la bandera de Estados Unidos en uno de los buques por la suya, además de saquear los dos barcos y dañar sus equipos.

Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos y de Irán se vigilan constantemente en aguas del Golfo Pérsico, donde los militares estadounidenses patrullar para reafirmar su apoyo a los países aliados en la región.

Para Irán, la detención de los militares fue toda una maniobra para ensalzar el valor de sus Fuerzas Armadas. El líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, condecoró a los comandantes de la Guardia Revolucionaria iraní y los medios difundieron las imágenes de la detención.

"Este hecho fue un acto de Dios, sucedió en un buen momento y actuaron de forma admirable", destacó Jamenei, en su discurso ante los militares iraníes que capturaron a los estadounidenses en enero.

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