Mas de 860.000 somalíes están al borde de la hambruna por la sequía y el persistente conflicto

Un niño somalí recolecta agua de un pozo cerca del río Shabelle
REUTERS / FEISAL OMAR
Publicado 17/01/2018 17:27:34CET

MADRID, 17 Ene. (EUROPA PRESS) -

Más de 2,4 millones de somalíes tienen graves necesidades alimentarias y 866.000 de ellas están ya en una situación de emergencia, a solo un paso del nivel de hambruna, según ha denunciado la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) de la ONU.

El año 2017 fue uno de los más complicados que se recuerdan en la historia reciente de Somalia, ya que al persistente conflicto armado se sumó un empeoramiento de la sequía que llevó a cientos de miles de ciudadanos a abandonar sus hogares.

El número de personas con necesidades alimentarias duplicó en 2017 la media de los últimos cinco años y, en el caso de los somalíes en riesgo de hambruna, el dato se ha multiplicado por diez en solo doce meses. La ONU ha advertido de que los desafíos aún persisten y ha subrayado que 1,2 millones de niños sufrirán malnutrición en 2018, entre ellos 232.000 cuya vida correrá peligro por un cuadro de malnutrición aguda severa.

La OCHA ha solicitado este miércoles 1.600 millones de dólares (unos 1.300 millones de euros) para proteger las vidas de 5,4 millones de somalíes en 2018, en el marco de unos esfuerzos que básicamente consisten en una extensión de los programas lanzados en 2017 para prevenir la hambruna.

El coordinador humanitario de la ONU para Somalia, Peter de Clercq, se ha mostrado "orgulloso" de haber evitado en 2017 una situación crítica, gracias en gran medida a la colaboración con las autoridades locales y a los "históricos niveles de apoyo" de la comunidad internacional.

"Las soluciones duraderas para la sequía, el conflicto y los desplazamientos, sin embargo, siguen fuera de nuestro alcance y queda mucho más por hacer para eliminar la recurrente amenaza de la hambruna en este país", ha explicado De Clercq, según un comunicado de la organización.

Así, ha abogado por combinar la atención a las necesidades humanitarias más inmediata con otras "soluciones a largo plazo" que contribuyan a la mejora definitiva de la situación en Somalia. "Si no seguimos salvando vidas y, en paralelo, reforzando la capacidad de adaptación, solo habremos retrasado la hambruna", ha avisado.