Más de dos niños murieron al día en 2017 por la guerra en Siria

Una niña junto a escombros en Siria
UNICEF/KHUDR AL- ISSA
  
Actualizado 12/03/2018 15:07:16 CET

UNICEF acusa a todas las partes de incumplir los derechos de los niños y llama la atención sobre la vulnerabilidad de los discapacitados

MADRID, 12 Mar. (EUROPA PRESS) -

Más de dos niños murieron al día durante 2017 en Siria como consecuencia del conflicto que se encamina ya a su octavo año, en el que supone el peor balance de víctimas infantiles en una guerra que ha tenido un impacto especialmente grave en los más pequeños, cuyos derechos han sido pisoteados por todas las partes, según ha denunciado el Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF).

Según las estimaciones de la agencia de la ONU, unos 910 niños murieron durante 2017, lo que supone un 50 por ciento más que un año antes. "Pensamos que 2016 había sido el peor año pero en 2017 hubo más muertos", ha lamentado el jefe de coordinación y operaciones en terreno de UNICEF en Siria, Gianluca Buono, en declaraciones a Europa Press.

Además, la tendencia respecto al aumento de las víctimas infantiles parece mantenerse, ya que en los dos primeros meses de 2018 alrededor de 1.000 niños han muerto o resultado heridos como consecuencia de la intensificación de la violencia, según UNICEF, que subraya que el conflicto es ya la principal causa de muerte entre los adolescentes.

Actualmente, es particularmente preocupante la situación en Ghuta Oriental, un enclave rebelde asediado por las fuerzas sirias, pero también en Idlib, una provincia del oeste del país controlada mayoritariamente por los insurgentes; en Afrin, un enclave bajo control kurdo contra el que el Ejército turco ha lanzado una ofensiva el pasado enero; y también en zonas como Raqqa o Deir Ezzor, ha explicado Buono.

"Estos siete años de guerra han sido brutales para los niños", ha lamentado el responsable de UNICEF, denunciado que todas las partes han cometido "violaciones de los derechos de los niños y no han respetado los principios sagrados de protección de la niñez" pese a que los menores son especialmente vulnerables en un contexto de guerra.

ARMAS EXPLOSIVAS Y ATAQUES INDISCRIMINADOS

Uno de los motivos del aumento del número de niños víctimas del conflicto es el uso de armas explosivas y ataques indiscriminados en áreas densamente pobladas, lo que ha hecho que unos 3,3 millones de niños dentro de Siria estén expuestos a artefactos explosivos, incluidas minas terrestres, municiones sin estallar y artefactos explosivos improvisados.

Así, los niños suponen ya una cuarta parte de las muertes de civiles. Pero además de los fallecidos, otros 360 menores resultaron heridos en 2017. Para muchos de ellos, la consecuencia de estas lesiones supone una discapacidad, lo que les deja en una situación de una mayor vulnerabilidad y les expone a una mayor riesgo de violencia y de no poder acceder a servicios básicos como la sanidad o la educación.

De ahí el que desde UNICEF se haya querido llamar la atención sobre este grupo. "En un conflicto, los niños con discapacidad se encuentran entre los más vulnerables", ha remarcado el director regional de UNICEF para Oriente Próximo y Norte de África, Geert Cappelaere.

Estos niños "a menudo requieren tratamiento y servicios especializados" y tienen unas necesidades diferentes a las de los adultos, ha explicado en un comunicado. Sin embargo, "sin acceso a servicios, escuelas y productos de asistencia, como sillas de ruedas, muchos niños con discapacidad enfrentan un riesgo muy real de exclusión, abandono y estigmatización a medida que continúa este conflicto implacable".

En Siria, se calcula que más de 1,5 millones de personas viven con discapacidades permanentes relacionadas con la guerra, incluidas 86.000 personas que han perdido extremidades. Para muchos de ellos, incluidos los niños, la falta de acceso a atención médica y psicológica adecuada ha prolongado o empeorado las lesiones y las afecciones.

"A pesar de las lesiones y el desplazamiento, los anhelos de los niños de Siria no conocen fronteras", ha asegurado Cappelaere. "Cuando los niños con discapacidad y sus familias reciben el apoyo y los servicios que necesitan, pueden superar los desafíos que enfrentan y lograr hazañas extraordinarias para recuperar su infancia, su dignidad y sus sueños", ha agregado.

IMPACTO FÍSICO Y PSICOLÓGICO

Estos siete años de guerra, según Buono, tienen un "doble impacto" en los niños. Por un lado el físico, para aquellos que han resultado heridos, y por otro el psicológico por lo vivido. "Los niños de siete años solo han conocido la guerra pero también otros muchos que eran muy pequeños cuando estalló como para recodar cómo era la vida antes", ha subrayado.

Actualmente, en el país hay 13,2 millones de personas necesitadas de ayuda humanitaria, de los que 5,3 millones son niños, 200.000 de los cuales se encuentran en las zonas sitiadas y otros 1,2 millones en las zonas de difícil acceso, ha indicado Buono.

En estos siete últimos años, 5,6 millones de sirios han buscado refugio fuera del país, incluidos 2,6 millones de niños, principalmente en los países vecinos. Además, 6,1 millones de sirios se han visto desplazados dentro del país por la guerra, de los que 2,8 millones son niños.

"Muchos de ellos se han visto desplazados hasta tres o cuatro veces, con el impacto que esto conlleva para sus vidas ya que cuando están recuperando una cierta normalidad y por ejemplo consiguen empezar a ir a la escuela tienen que desplazarse de nuevo por la evolución del conflicto", ha lamentado Buono.

Así las cosas, el jefe de operaciones de UNICEF ha indicado que la agencia de la ONU sigue trabajando para "intentar ayudar todos los niños del país" si bien se enfrenta a numerosos obstáculos de acceso y está preparada para ofrecer su asistencia si se produjera un éxodo masivo de algunas de las zonas escenario actual de la violencia, como Ghuta, Afrin o Idlib.