Mattis viaja a Pakistán para pedir al Gobierno que controle más a los insurgentes afganos

Donald Trump con el ministro de Defensa, James Mattis
REUTERS / KEVIN LAMARQUE
Publicado 04/12/2017 13:58:02CET

ISLAMABAD, 4 Dic. (Reuters) -

El secretario de Defensa estadounidense, Jim Mattis, ha llegado este lunes a Islamabad para solicitar a las autoridades de Pakistán que hagan más por controlar a los insurgentes afganos, acusados de utilizar el país vecino como base para perpetrar ataques, según Estados Unidos, con la aprobación tácita de las autoridades paquistaníes, que niegan tales acusaciones.

En agosto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presentó una nueva estrategia para la guerra en Afganistán en la que acusaba a Pakistán de apoyar a las milicias afganas, como los talibán o la Red Haqqani. Mattis, que visita Pakistán por primera vez como titular de Defensa, ha asegurado que el objetivo de su viaje es encontrar un "punto en común" desde el que poder trabajar juntos.

"Hemos escuchado a los líderes paquistaníes asegurar que no apoyan el terrorismo", ha dicho Mattis, quien ha añadido que "esperamos que actúen a favor de sus propios intereses y apoyen la paz y la estabilidad regional".

En la reunión con Mattis, el primer ministro de Pakistán, Shahid Jaqan Abbasi, ha declarado que ambos países comparten objetivos. "Estamos comprometidos con la guerra contra el terrorismo", ha dicho Abbasi, quien ha subrayado que "nadie quiere paz en Afganistán más que Pakistán".

Sin embargo, el Gobierno estadounidense asegura que las autoridades de Pakistán no han cambiado, a pesar de las visitas diplomáticas que han recibido, incluida la del secretario de Estado de Estados Unidos, Rex Tillerson, quien aseguró en octubre que su país acabará con la amenaza talibán "con o sin la ayuda del Gobierno" de Islamabad.

"Hemos sido muy directos y claros con los paquistaníes y aún no hemos visto que se produzcan cambios", dijo la semana pasada el comandante de la misión de Estados Unidos en Afganistán, el general John Nicholson. Pakistán, por su parte, se ha defendido de las acusaciones asegurando que se ha hecho un gran esfuerzo para ayudar a Estados Unidos a localizar a los insurgentes.

"Creo que para Pakistán el momento es muy malo", ha declarado el asociado del Centro Internacional para Académicos Woodrow Wilson, Michael Kugelman. "Se habla de progresos en contra de los extremistas pero se les ha entregado básicamente todo lo que querían en bandeja de plata", ha denunciado Kugelman.

La vista de Mattis, que viajó a la región a principios de 2017 sin hacer una parada en Pakistán, se ha producido una semana después de que cientos de islamistas en Islamabad pusieran fin a su protesta tras la dimisión del ministro de Justicia, Zahid Hamid. La renuncia de Hamid era la principal demanda de los manifestantes, que protestaban contra una reforma legal que afecta a la consideración de Mahoma como último profeta.