May agradece a Trump la expulsión de diplomáticos rusos en respuesta al caso Skripal

Theresa May y Donald Trump
REUTERS / CARLOS BARRIA - Archivo
Actualizado 28/03/2018 20:14:08 CET

MADRID, 28 (EUROPA PRESS)

La primera ministra británica, Theresa May, ha llamado por teléfono al presidente estadounidense, Donald Trump, para expresarle su agradecimiento por la decisión de Washington de expulsar a 60 diplomáticos y agentes rusos en solidaridad con Londres por el ataque químico contra el ex espía Sergei Skripal y su hija, Yulia.

"La primera ministra ha hablado hoy con el presidente Trump para agradecerle la decisión de Estados Unidos de expulsar a 60 diplomáticos rusos en respuesta al uso de un agente nervioso en Salisbury", ha dicho un portavoz de May en declaraciones a la prensa local.

La 'premier' ha valorado la "fuerte respuesta" de Estados Unidos que, según ha destacado Downing Street, citado por la agencia de noticias británica Reuters, se enmarca en "una amplia acción internacional en respuesta al temerario comportamiento de Rusia".

"Ambos líderes han coincidido en la importancia de desmantelar las redes de espías rusos en Reino Unido y en Estados Unidos y de cortar las actividades clandestinas de Rusia y prevenir futuros ataques con armas químicas en el suelo de cualquiera de los dos países", ha añadido la Casa Blanca en un comunicado.

Un total de 26 países, la mayoría europeos pero también Estados Unidos, Canadá o Australia, entre otros, han expulsado a diplomáticos rusos, mientras que Malta, Portugal, Eslovaquia y Luxemburgo han llamado a consultas a sus respectivos embajadores en Moscú.

Skripal y su hija fueron encontrados el pasado 4 de marzo inconscientes en un banco de las calles de Salisbury. Los investigadores británicos han determinado que fueron envenenados con un gas nervioso en un ataque ordenado por el Gobierno de Vladimir Putin, algo que Moscú niega.

Skripal fue condenado en Rusia por vender información sensible a Reino Unido. Fue liberado en un canje de espías entre Moscú y Washington y recaló en suelo británico, donde vive bajo condición de asilado político.