May mantiene la incógnita sobre la fecha de corte para el cambio de estatus de los europeos tras el Brexit

Theresa May
REUTERS / STEFAN WERMUTH
Publicado 26/06/2017 19:01:35CET

Bruselas reclama "más ambición" y "garantías" para los europeos

BRUSELAS, 26 Jun. (EUROPA PRESS) -

La primera ministra británica, Theresa May, ha evitado adelantar la fecha de corte propuesta para el cambio de estatus de los europeos tras el Brexit en la propuesta más detallada que ha presentado su Gobierno este lunes, sobre las garantías que ofrecería a los europeos en Reino Unido tras su salida del bloque.

Así, el Gobierno británico mantiene que "no será anterior al 29 de marzo de 2017, la fecha en la que el proceso formal del artículo 50 para salir de la UE fue activado, y no será posterior a la fecha de la salida de Reino Unido de la UE". Será objeto de las negociaciones de un acuerdo "recíproco" para los británicos.

"Esperamos discutir la fecha específica con nuestros socios europeos como parte de lograr un acuerdo recíproco", precisa el Gobierno en su documento.

May ha precisado en su propuesta que, mientras que Reino Unido siga siendo un Estado miembro hasta el Brexit, los europeos residentes en Reino Unido seguirán "disfrutando los derechos que tienen conforme a los Tratados de la UE". En este sentido, crearán "nuevo derechos en la legislación de Reino Unido" para los ciudadanos de la UE "elegibles" que residen en el país antes del Brexit y se garantizará que no se discriminará entre nacionalidades.

Así, el Gobierno británico deja claro que estos derechos serán aplicables en virtud del derecho británico y que "el Tribunal de Justicia de la Unión Europa no tendrá jurisdicción en Reino Unido", aunque está dispuesto a que el acuerdo de salida del bloque tenga "estatus de Derecho Internacional".

Londres deja claro que todos los ciudadanos de la UE y sus familiares en Reino Unido, con independencia de cuando llegaron, tendrán que solicitar un estatus de inmigrante cuando el país salga del bloque para poder quedarse y se materializará en un documento de residencia, que será un requisito legal para demostrar que tienen derecho a seguir viviendo y trabajar legalmente en el país.

"Tras la salida de Reino Unido de la UE, el Gobierno puede desear introducir controles que limitan la capacidad de los ciudadanos de la UE y sus familias que lleguen a Reino Unido después de la salida para vivir y trabajar aquí", avisa el Gobierno británico, que deja claro que sin este documento de residencia "los residentes actuales pueden tener dificultad para acceder al mercado laboral y servicios".

"Quiero garantizar completamente a la gente que, en virtud de estos planes, a ningún ciudadano de la UE actualmente en Reino Unido de forma irregular se le pedirá abandonar en el momento en el que Reino Unido se vaya de la UE. Queremos que os quedéis", ha dicho May ante la Cámara de los Comunes para presentar la propuesta.

Tal y como avanzó el pasado viernes a los líderes europeos la propia May, el Gobierno británico autorizará a los ciudadanos de la UE que hayan residido en Reino Unido durante cinco años de forma consecutiva antes de una fecha todavía por especificar a pedir el estatus de residencia y su intención es que los europeos con derecho de residencia permanente "continuarán teniendo acceso a las prestaciones en Reino Unido sobre la misma base comparativa que un ciudadano de Reino Unido en virtud de la ley doméstica".

"Serán tratados como si fuera ciudadanos de Reino Unido para atención sanitaria, educación, prestaciones y pensiones", ha asegurado May, que además ha puesto en valor que para pedir la residencia permanente no se obligará "a nadie que demuestre que tienen un seguro de enfermedad completo".

Los ciudadanos de la UE que hayan llegado antes de la fecha de corte pero que no han acumulado cinco años de residencia en el momento de la salida de Reino Unido del bloque podrán solicitar "un estatus temporal" para seguir residiendo en el país hasta que hayan acumulado cinco años, a fin de "ser elegibles para solicitar el estatus de residencia permanente".

En este caso, si permanente "legalmente" en el país con vistas a la residencia permanente seguirán teniendo acceso "a las mismas prestaciones" que ahora. En términos generales, las personas que trabajan por cuenta ajena o propia tendrán el mismo acceso a las prestaciones y los que no trabajan "acceso limitado" y una vez que adquieran la residencia permanente tendrán acceso a las prestaciones "en los mismos términos" comparativos que los británicos.

En cambio, los que hayan llegado después de la fecha de corte por especificar podrán quedarse en Reino Unido durante "al menos un periodo temporal" y podrían cualificar para el derecho de residencia permanente "dependiente de sus circunstancias". "Pero este grupo no debe tener ninguna expectativa de un estatus de residencia permanente garantizada", avisa el Gobierno británico en su propuesta.

Con el objetivo de evitar el "vacío legal" entre el momento en que se dejarán de aplicar el derecho de libre circulación y la obtención del nuevo estatus de inmigrante y en previsión del "muy alto nivel" de demandas de residencia que anticipa recibirá tras culminar el Brexit, el Gobierno británico dará un periodo de gracia, que podría ser de "hasta dos años" para regularizar la situación.

Respecto a los dependientes familiares que vengan antes del Brexit, ya sean comunitarios o extracomunitarios, también tendrán derecho a solicitar la residencia si cumplen los criterios y tienen "una relación genuina" con el mismo y los que vengan después del Brexit se les aplicará las nuevas normas sobre inmigración.

"Ninguna familia será dividida. Los dependientes familiares que se reúnan a ciudadanos de la UE que puedan cualificar antes de la salida de Reino Unido podrán solicitar la residencia permanente tras cinco años" y los que tengan residencia permanente podrán traerse a sus familiares después del Brexit "en los mismos términos que los nacionales británicos", ha asegurado May.

Los hijos de ciudadanos de la UE con derecho a pedir la residencia permanente también podrán pedirla, hayan nacido en Reino Unido o en el exterior y con independencia de que hayan nacido o llegado a Reino Unido antes o después de la fecha de corte. Los menores de europeos con permiso de residencia y que han nacido en Reino Unido tendrán automáticamente la nacionalidad. Los padres de menores que llegaron antes de la fecha de corte y no llevan cinco años en Reino Unido tendrán que pedir el mismo permiso para su hijo cuando nazca.

El Gobierno británico excluirá a aquellas personas consideradas "criminales serios o recurrentes" o los que considere "una amenaza para Reino Unido" y precisa que "los ciudadanos irlandeses que residen en Reino Unido no tendrán que solicitar la residencia permanente para proteger sus derechos" ante el interés de Londres de "proteger" el área de viaje común.

Además, deja claro que un "acuerdo recíproco" sobre los derechos de los ciudadanos se aplicarán a "todo el Reino Unido" y Gibraltar.

El jefe negociador de la UE del Brexit, Michel Barnier, ha reclamado "más ambición" y "garantías" tras conocerse la propuesta más detallada del Gobierno británico, dejando entrever que la oferta de Londres sigue siendo insuficiente.

"El objetivo de la UE sobre los derechos ciudadanos: el mismo nivel de protección que en la legislación de la UE. Más ambición, claridad y garantías son necesarias", ha avisado Barnier a través de su Twitter.

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