Mediadores del acuerdo de paz en Irlanda del Norte advierten de los crecientes peligros para el pacto de 1998

Bertie Ahern, Tony Blair y Bill Clinton en un acto
REUTERS / CLODAGH KILCOYNE
Publicado 10/04/2018 21:17:17CET

BELFAST/DUBLÍN, 10 Abr. (Reuters/EP) -

Las personalidades que mediaron en el acuerdo de paz para Irlanda del Norte en 1998 han conmemorado este martes su 20º aniversario advirtiendo de que el aumento de las divisiones políticas y el Brexit están generando nuevos peligros en la región.

El expresidente estadounidense Bill Clinton y el ex primer ministro británico Tony Blair se han unido a políticos irlandeses y norirlandeses para conmemorar el acuerdo, firmado el 10 de abril de 1998 y que ponía fin a 30 años de violencia en los que murieron cerca de 3.600 personas.

Sin embargo, el colapso a finales de 2017 de la administración conjunta que estaba en el centro del acuerdo ha implicado que no haya habido Gobierno que encabece los actos. Además, hay pocos signos de que los nacionalistas irlandeses y los unionistas británicos resuelvan sus diferencias.

"Tenemos que tener mucho, mucho cuidado", ha dicho el senador estadounidense George Mitchell, quien presidió las conversaciones que llevaron al acuerdo, en declaraciones a la cadena de televisión irlandesa RTE. "Nada en la vida está garantizado", ha señalado, en respuesta a la pregunta sobre si existe el peligro de un retorno a la violencia.

La base de apoyo de los partidos liberales de Irlanda del Norte ha disminuido, lo que ha permitido a que el voto conjunto de los Unionistas Demócratas y el Sinn Féin haya ascendido hasta el 56 por ciento en las elecciones de 2017, algo que ha estado acompañado de un endurecimiento de la retórica.

En este sentido, Clinton ha subrayado que "el compromiso debe ser algo bueno, no una palabra sucia, y los votantes tienen que dejar de castigar a la gente que asumió estos compromisos y empezar a recompensarles".

"Lo único que sería calamitoso sería dejar que esto muriera. Volver al infierno en vez de ir hacia el futuro", ha agregado el expresidente estadounidense, cuyo papel en la firma del acuerdo es uno de los hitos de su legado político.

Las tensiones políticas se han incrementado además debido a la decisión del Gobierno británico de abandonar la Unión Europea (UE), lo que podría llevar a una 'frontera dura' entre Irlanda del Norte e Irlanda.

La decisión de la primera ministra británica, Theresa May, de lograr un acuerdo con los Unionistas Demócratas --el principal partido probritánico en la región-- ha incendiado la retórica nacionalista.

Así, el exlíder del Sinn Féin Gerry Adams ha resaltado que "el Gobierno 'tory' ha animado de forma activa a los elementos más negativos, intransigentes y sectarios del unionismo político para atacar y minar el Acuerdo de Viernes Santo".

Adams, cuyo papel fue clave en la firma del acuerdo, ha señalado que el Brexit es una amneaza directa a dicho acuerdo.

Por su parte, algunos unionistas han responsabilizado de la situación al Gobierno irlandés y han argumentado que su propuesta de que Irlanda del Norte se vea sujeta a regulaciones de la UE en lugar de a las británicas incitó al ala dura de los probritánicos.

"Espero que la gente se dé cuenta de que algunas de las cosas que están diciendo son peligrosas", ha dicho David Trumble, líder del Partido Unionista del Ulster, que era el principal partido probritánico en el momento de la firma del acuerdo.