Menores no acompañados en los Balcanes, "invisibles" y en riesgo de sufrir abusos

Menores refugiados no acompañados en la estación central de Belgrado
PEDRO ARMESTRE/ SAVE THE CHILDREN
Actualizado: lunes, 3 abril 2017 13:08

Save the Children y el Comité Internacional de Rescate piden a la UE y sus estados miembro que cumplan sus promesas en la materia

MADRID, 3 Abr. (EUROPA PRESS) -

Los alrededor de 1.300 menores refugiados e inmigrantes no acompañados que se encuentran en los Balcanes se enfrentan a un creciente riesgo de explotación, violencia y tráfico por los inadecuados sistemas de protección de estos países y las políticas fronterizas restrictivas, han advertido doce ONG, entre ellas el Comité Internacional de Rescate (IRC) y Save the Children.

En un informe publicado este lunes, han alertado de que algunos de los sistemas nacionales no están identificando y apoyando de forma adecuada a estos niños "seriamente vulnerables", en algunos casos de tan solo 9 años y que viajan solos huyendo de la guerra o la pobreza.

Según las ONG, "son invisibles a las autoridades" y en algunos casos incluso cuando son identificados, no se les pone en las condiciones adecuadas e incluso a veces son detenidos. Todo ello, han subrayado, les está causando desesperación y empujándoles en manos de los traficantes de personas, a los que los niños ven como única salida.

El cierre de las fronteras por parte de los países de los Balcanes y el acuerdo entre la UE y Turquía han incrementado los riesgos asociados con el tráfico de personas en el último año, haciendo que los menores no acompañados dependan cada vez más de los traficantes para poder seguir su viaje.

En algunos casos, los menores son explotados por los traficantes, que les obligan a trabajar para ganar dinero suficiente para seguir su viaje hacia el norte, lo que les deja expuestos a los abusos, han explicado las ONG, subrayando que estos niños se enfrentan a un elevado estrés y peligro durante su viaje.

Jelena Besedic, que trabaja para Save the Children en Serbia, ha reconocido que los sistemas nacionales de los países balcánicos se esfuerzan por hacer frente a la situación, pero los menores "se enfrentan a la falta de un alojamiento adecuado y a asistencia de calidad e integral para abordar su necesidad específica de apoyo".

"NO HAY RUTAS LEGALES Y SEGURAS"

"Casi no hay rutas legales y seguras para ellos para que puedan llegar de forma segura a Europa", ha lamentado, precisando que muchos optan por mantenerse "fuera del alcance de las agencias humanitarias, a veces manipulados o amenazados por los traficantes, y esto incrementa su invisibilidad y riesgos de violencia, abuso y explotación".

IRC y Save the Children han resaltado que en muchos casos los menores son llevados a centros con adultos a los que no conocen, especialmente en Bulgaria y Hungría, y en ocasiones se les asigna un guardián legal que está superado, no cuenta con la formación adecuada y no tiene los recursos para ejercer su labor y responsabilidades.

Como consecuencia de todo ello, los menores con los que han hablado las ONG explican que no reciben información completa sobre sus derechos o sus opciones legales.

"Todo niño debe tener acceso a servicios integrales y apoyo. Debemos hacer que todos los gobiernos rindan cuentas por cualquier carencia en su respuesta a este grupo tan vulnerable, pero también debemos asegurarnos primero de que estos gobiernos tienen el apoyo necesario y los recursos para responder adecuadamente", ha afirmado la coordinadora regional de defensa de IRC, Ashleigh Lovett.

"La UE y los estados miembros dejen cumplir los compromisos y promesas existentes para facilitar una respuesta adecuada a las necesidades de los niños, incluido el reasentamiento y la reunificación familiar de menores no acompañados", ha sostenido Lovett, recordando que "todos los gobiernos tienen una obligación de poner fin a la detención de menores y asignar guardianes competentes a los niños que viajan solos".

De lo contrario, ha remachado, "niños ya traumatizados por la guerra y el conflicto en sus países, serán empujados a condiciones aún más vulnerables, a medida que se les agotan las opciones legales y seguras y no consiguen la protección que necesitan, mientras continúan desesperados por seguir adelante".