El subcomandante Marcos cree que las elecciones presidenciales no aliviarán la "discordia social" en el país

Actualizado 10/05/2006 3:13:50 CET

MEXICO, 10 May. (EP/AP) -

El subcomandante Marcos, líder rebelde zapatista, dijo ayer martes, en una inusual entrevista televisada, que México se encuentra en un "estado de ira e indignación social" y advirtió que la próxima elección presidencial de ninguna manera impedirá la intensificación de la discordia.

Entrevistado por la cadena mexicana Televisa, el dirigente embozado afirmó que los disturbios de la semana pasada que dejaron un muerto y decenas de heridos en un pueblo cercano a la ciudad de México son un indicio de las tensiones que se generan en el país.

Marcos, el líder más visible del rebelde Ejército Zapatista de Liberación Nacional, comparó el actual clima con la tensión social que llevó al breve levantamiento armado del EZLN en enero de 1994 en el sudoriental estado de Chiapas, pero enfatizó que su grupo rebelde está ahora comprometido con la paz.

Mientras fumaba su característica pipa, tachó de "mediocre" a cada uno de los tres principales candidatos presidenciales y aseguró que no ofrecían soluciones a los serios problemas de México.

En las elecciones "se va a disputar un negocio, no el rumbo del país", consideró Marcos, aunque añadió que los zapatistas no boicotearán los comicios del 2 de julio en los que estarán en juego la presidencia del país, gobiernos estatales y escaños legislativos.

Marcos consideró que el candidato izquierdista Andrés Manuel López Obrador, del Partido de la Revolución Democrática, va a ganar las elecciones, a pesar de que los recientes sondeos de opinión dan la ventaja al aspirante Felipe Calderón del conservador Partido Acción Nacional del presidente Vicente Fox.

Sobre su determinación de no apoyar a López Obrador, el líder zapatista dijo que por su decisión ha perdido "fans" pero que era lo correcto.

Marcos negó los señalamientos de que los zapatistas habrían instigado los enfrentamientos del miércoles pasado en el poblado de San Salvador Atenco, unos 25 kilómetros al noreste de la ciudad de México.

El violento choque entre residentes y policías dejó un muerto y decenas de lesionados y fue seguido por una fuerte respuesta de las autoridades que causó varios lesionados, unos 200 detenidos y acusaciones de abusos policiales.

El líder zapatista reconoció que sus ásperas críticas a los candidatos presidenciales han creado confusión entre muchos electores, pero afirmó que su popularidad no es importante.

"Si soy o no un payaso, no importa" pues "no soy quien va a gobernar", expresó.

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