Miles de inmigrantes permanecen atrapados en el limbo nigerino de Agadez

Migrantes cruzan el desierto del Sáhara hacia Libia
JOE PENNEY/REUTERS - Archivo
Publicado 25/03/2018 13:14:03CET

El Gobierno está desbordado y teme que los inmigrantes acudan por error bajo falsas promesas de asilo en Europa

AGADEZ, 25 Mar. (Fundación Thompson Reuters/EP) -

En una casa oscura de Agadez, en el centro de Níger, 22 mujeres jóvenes de Nigeria sobreviven prostituyéndose para ahorrar el dinero del viaje de 1.400 kilómetros que tienen que recorrer para volver a su hogar.

La ciudad, antiguo núcleo comercial en el borde del Sahara, se ha convertido en una callejón sin salida para miles de inmigrantes atrapados desde 2016 cuando, a cambio de la recepción de ayuda al desarrollo enviada por Bruselas, Níger comenzó a usar mano dura contra los contrabandistas.

"La vida aquí es terrible", declara Aisha, nigeriana de 24 años de edad, de Nigeria, cuyo nombre ha sido alterado para proteger su privacidad. Aisha se dirigía a Italia cuando, hace cuatro meses, se quedó sin dinero y se vio obligada a realizar trabajo sexual para sobrevivir. Aziz Suleiman, también de Nigeria, llegó hace dos semanas "Tengo miedo, pero no tengo otra opción. Debo seguir", dijo.

EL CAUDAL DE RETORNO

Desde Agadez, la ruta a Europa se divide hacia el noroeste hasta Argelia y al noreste hasta Libia, ambas adyacentes a Níger y ambas con salida al Mediterráneo.

El año pasado, por primera vez, la agencia migratoria de Naciones Unidas registró más personas que entraban a Níger desde el norte, en parte porque por esta ruta avanzaban sin ser detectados y en parte porque la gente está regresando.

Ahora, los inmigrantes llegan a Agadez desde todas direcciones, huyendo de la violencia y la esclavitud en Libia y devueltos a través de la frontera desde Argelia, donde el sentimiento xenófobo se ha recrudecido. Sin ir más lejos: alrededor de 1.000 solicitantes de asilo sudaneses se han presentado en Agadez en las primeras semanas de 2018.

"Fui a Libia pero no encontré nada allí. Muchas personas me arrestaron y golpearon todos los días", declara Adama Ismail, un joven de 24 años que huyó de la región sudanesa de Darfur en el año 2016. "Algunas personas me dijeron que hay organizaciones aquí que les protegen".

ACNUR, EL OBJETIVO

Los funcionarios locales y los cooperantes sospechan que muchos inmigrantes vienen atraídos la presencia de la agencia para los refugiados de Naciones Unidas (ACNUR), que puede otorgar a las personas el derecho de asilo en virtud del derecho internacional, lo que a veces resulta en un boleto a Europa.

Pero para la mayoría de los recién llegados, este es un resultado poco probable. "Tememos que, con ACNUR aquí, la gente se confunda piense que puede ser elegible para el estatus de refugiado", ha declarado el gobernador de Agadez, Sadou Soloke, a la Fundación Thomson Reuters. "No queremos dar falsas esperanzas".

La representante de ACNUR en el país, Alessandra Morelli, no creía que esa fuera la razón por la que las personas acudían a Agadez, pero ha reconocido que la situación era tensa y el futuro de las personas, incierto. "Se encontrarán soluciones para ellos", dijo Morelli. "Pero tenemos que ver qué está planeando el gobierno".