Miles de personas se manifiestan en Helsinki tras el asesinato de un antifascista

Manifestación antifascista en Helsinki
REUTERS / LEHTIKUVA LEHTIKUVA
Actualizado 24/09/2016 22:43:31 CET

HELSINKI, 24 Sep. (Reuters/EP) -

Más de 15.000 personas han salido este sábado a la calle en Helsinki para manifestarse contra el racismo y la violencia tras el asesinato de un activista antifascista agredido durante una manifestación neonazi.

En la concentración se han podido ver pancartas con el símbolo de la paz y esvásticas tachadas y se han coreado consignas contra la intolerancia de las formaciones de ultraderecha en auge ante el incremento de la inmigración.

"La gente realmente siente que no hay un debate serio sobre el racismo. Hay mucha negligencia. Deberíamos pronunciarnos más contra el racismo y también contra sus líderes", ha explicado una de las participantes en la concentración de Helsinki, identificada como Rosa.

Las marchas han sido convocadas para Helsinki y otras ciudades finlandesas. En una de ellas, la de la ciudad de Kuopio, ha participado el primer ministro Juha Sipila, criticado por su tono tibio ante formaciones de extrema derecha.

"La gente está aquí por una causa justa. Las acciones de los movimientos extremistas son una preocupación para la mayoría silenciosa de la nación", ha afirmado Sipila en declaraciones a la televisión pública, YLE. Además, ha anunciado que el Gobierno presentará un proyecto para endurecer la legislación sobre movimientos extremistas y el discurso de odio.

En Helsinki ha habido una pequeña contramanifestación bajo el lema "Cerremos las fronteras" con el argumento de que defender una política de inmigración distinta no implica ser racista. Todas las manifestaciones se han desarrollado de forma pacífica.

El pasado 17 de septiembre fue detenido un sospechoso de 26 años por el asesinato del activista antifascista fallecido durante un acto del grupo neonazi Movimiento de Resistencia de Finlandia a principios de septiembre. El detenido es miembro del Movimiento de Resistencia de Finlandia, que defiende un discurso nacional-socialista.

En 2016 llegaron a Finlandia unos 32.000 solicitantes de asilo, la mayoría procedentes de Irak. El Gobierno ha endurecido la política de inmigración y los criterios de concesión de asilo.