Miliband "no objeta" la difusión de los informes sobre tortura a un británico pero aclara que compete a EEUU

Actualizado 24/02/2009 21:54:46 CET

LONDRES, 24 Feb. (EUROPA PRESS/ Eva Martínez Millán) -

El ministro de Asuntos Exteriores británico, David Miliband, dijo hoy no tener "ninguna objeción" a la publicación de los informes de Inteligencia que probarían las supuestas torturas al británico Binyam Mohamed, primer liberado de Guantánamo bajo el mandato de Barack Obama, pero subrayó que la decisión compete al Gobierno de Estados Unidos.

En una comparecencia en el Parlamento un día después de la llegada del joven de origen etíope a Londres tras cinco años en la prisión militar y siete detenido, Miliband negó que Reino Unido quiera mantener los documentos en secreto debido a datos que podrían probar su complicidad en el maltrato a Mohamed, quien aseguró que durante los interrogatorios descubrió que los servicios secretos británicos habían pasado material a la CIA.

Sin embargo, el ministro, a quien se acusa de haber demandado al tribunal londinense que evaluó el caso que no desvelase las torturas para evitar poner en riesgo la seguridad nacional, alegó que "depende de Estados Unidos la gestión de todos esos informes y decidir si los difunde o no".

Una apuesta reclamada por el presidente de la Comisión Especial de Asuntos Exteriores del Parlamento, el laborista Mike Gapes, así como por el portavoz de Exteriores de los conservadores, William Hague, quien en su intervención de esta tarde en la Cámara de los Comunes advirtió de que "este país debe dejar claro que no condona o presenta connivencia en la tortura de sospechosos".

Al respecto, en su intervención en el Palacio de Westiminster, Miliband aprovechó para insistir en que el Ejecutivo al que pertenece "aborrece la tortura y ni la ordena, ni la condena". Además, confirmó que ya había presentado ante las autoridades norteamericanas las acusaciones de supuesto maltrato denunciadas anteriormente por otros británicos recluidos anteriormente en Guantánamo.

POLÉMICA

Así, la presencia en las islas de Binyam Mohamed ha intensificado ya la polémica por las supuestas coacciones de Washington para que Londres silenciase el maltrato si quería mantener el intercambio en materia de Inteligencia. Su abogado, Clive Stafford Smith, director de la organización Reprieve (Indulto), que representa a más de 30 presos en Guantánamo, declaró que la tortura "no es supuesta, es un hecho", al igual que el conocimiento de Londres, como ha podido comprobar a partir del acceso a los papeles clasificados.

Por todo, después de que la propia titular de Interior británica, Jacqui Smith, demandase clarificaciones el pasado octubre, la fiscal general del Estado, la baronesa Patricia Scotland, ha asumido un proceso que la ha llevado ya a contactar con el director de la oficina de Delitos Públicos para "determinar si hay bases" para una investigación criminal.

No obstante, ya han surgido voces críticas con el excesivo tiempo que estaría dedicando para tomar una decisión y procedentes de figuras de peso político como el presidente de la Comisión Especial de Asuntos Exteriores, Keith Vaz, quien recordó que la fiscal tiene acceso a las "mejores mentes legales del país, incluida la suya". "Dedicar cuatro meses para tomar un decisión de esta clase es mucho tiempo, la necesitamos ahora", aseveró.