La ministra de Interior británica afirma que la inmigración masiva perjudica a la sociedad

Inmigrantes en Calais, la zona más próxima al Reino Unido, Canal de la Mancha.
REUTERS
Actualizado 06/10/2015 20:06:18 CET

MANCHESTER (REINO UNIDO), 6 Oct. (Reuters/EP) -

La ministra de Interior de Reino Unido, Theresa May, ha asegurado este martes que la inmigración masiva está perjudicando a la sociedad británica y ha prometido un endurecimiento de las normas para el procesamiento de solicitudes de asilo.

"Cuando la inmigración es demasiado alta, cuando el ritmo del cambio es demasiado alto, es imposible construir una sociedad cohesionada", ha advertido May en una rueda de prensa en Manchester.

May ha afirmado que la inmigración masiva ha tensado servicios públicos como escuelas y hospitales, ha descendido los salarios y ha quitado puestos de trabajo. Asimismo, ha señalado que los beneficios económicos son "cercanos a cero".

Así, ha prometido ser más rígida con aquellos que abusan del sistema de asilo y ha rechazado categóricamente las peticiones de un amplio sistema de la UE para el procesamiento de solicitudes. "Ni en mil años", ha afirmado. "No estamos intentando ganarnos de nuevo el control de nuestras fronteras con una mano, para perderlo con la otra", ha añadido.

May ha destacado que Reino Unido endurecerá sus leyes para que sea más fácil devolver a sus países de origen a aquellos cuyas solicitudes hayan sido denegadas, incluso si las autoridades del país no quieren recibirlos. "El mensaje será claro: si otros gobiernos no acatan las normas, habrá consecuencias", ha concluido.

SENTIMIENTO ANTIINMIGRACIÓN

El discurso de May ha sido bien acogido por los militantes del partido pero ha despertado las críticas del Instituto de Directores, una organización de trabajadores. "Estamos atónitos por la retórica irresponsable y por favorecer el sentimiento antiimigración desde el Ministerio de Interior", ha lamentado el director, Simon Walker. "Es otro ejemplo del Ministerio alejándonos de un mundo mejor y más radiante, al colocar las políticas de partido por delante del país", ha añadido.

El número de inmigrantes que habían alcanzado Reino Unido en los tres primeros meses de 2015 era de 330.000, muy lejos de las "decenas de miles" de refugiados a los que el primer ministro, David Cameron, se había comprometido. Más de la mitad procedían de países de la UE.

La incapacidad del Gobierno británico para reducir la llegada masiva de inmigrantes ha impulsado el apoyo de los partidos rivales, especialmente al Partido de la Independencia de Reino Unido, contrario a permanecer en la UE, y se avecina como un problema importante de cara al referéndum sobre la permanencia del país en la organización regional que Cameron se ha comprometido a convocar antes de 2017.

SIN ACCESO A SERVICIOS BÁSICOS

Como parte de una negociación de los términos de pertenencia de Reino Unido en la UE, el primer ministro se encuentra bajo presión para que pida reformas sobre las normas del Estado de Bienestar para restringir el acceso de los inmigrantes a los servicios públicos británicos.

Su propuesta de reforzar estas normas ha sido impulsada este martes cuando un abogado de la UE ha recomendado al Tribunal de Justicia Europeo que rechace sus acusaciones contra Reino Unido por discriminar a otros ciudadanos del bloque.

La preocupación pública sobre la inmigración se ha elevado con la llegada de cientos de miles de inmigrantes y refugiados que huyen de la guerra y la pobreza en Oriente Próximo, África y Asia.

Varios miles han viajado hasta el puerto francés de Calais, y desde ahí han intentado pasar de forma ilegal hasta Reino Unido. Sus intentos de subir a camiones y trenes han interrumpido el paso de mercancías y pasajeros entre ambos países, despertando el sentimiento nacionalista.

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