Un ministro birmano asegura a los refugiados rohingya en Bangladesh que su repatriación es "prioritaria"

Una mujer rohingya en el campo de refugiados de Cox's Bazar.
REUTERS / MOHAMMAD PONIR HOSSAIN
Publicado 11/04/2018 11:55:12CET

COX'S BAZAR, (BANGLADESH), 11 Abr. (Reuters/EP) -

Un ministro birmano ha manifestado este miércoles ante los refugiados rohingya en Bangladesh que la repatriación de este colectivo es una prioridad y lo ha hecho durante el primer encuentro de un miembro de las autoridades birmanas con las víctimas de lo que la ONU ha definido como una campaña de "limpieza étnica" llevada a cabo por el Ejército birmano.

El ministro de Seguridad Social, Win Myat Aye, se ha reunido con representantes de los 50 recién llegados al campamento de refugiados de Kutupalong, en el sureste de Bangladesh, según ha informado uno de los funcionarios encargados de los temas de refugiados, Mohamed Shamsud Douza. Myat Aye dirige los esfuerzos de reconstrucción en la provincia de Rajine, el epicentro de la campaña emprendida por las Fuerzas Armadas birmanas contra miembros de esta minoría.

Un miembro del Ministerio de Exteriores de Bangladesh ha declarado que el Gobierno quiere mostrar al ministro birmano los retos a los que las autoridades bangladeshíes se enfrentan para acoger a los rohingya. Win Myat Ayat tiene previsto reunirse este jueves con el ministro de Exteriores bangladeshí en la capital del país, Daca.

El Ejecutivo bangladeshí desea que los refugiados vuelvan a casa lo antes posible y varios miembros de las autoridades han manifestado esta semana que esperan que la visita del ministro birmano acelere el proceso de repatriación. Sin embargo, muchos refugiados se muestran reacios a volver a su hogar ante el temor de que vayan a ser perseguidos por las autoridades birmanas.

"Lo más importante es iniciar el proceso de repatriación lo antes posible. Podemos superar todas las dificultades", ha dicho Win Myat Aye tras reunirse con los representantes rohingya. El ministro ha añadido que están "tratando de conseguir" que los rohingya reciban la ciudadanía birmana, algo que el Gobierno birmano les han negado durante mucho tiempo.

Varios agentes de Policía con uniformes de camuflaje han sido desplegados a lo largo del campo de refugiados para garantizar la seguridad del ministro birmano.

UN ACUERDO QUE NO SE MATERIALIZA

El Ejecutivo de Birmania ha rechazado las acusaciones de que el Ejército esté llevando a cabo una "limpieza étnica" en la provincia de Rajine, argumentando que sus militares han iniciado una campaña de contrainsurgencia como respuesta a varios ataques que los milicianos rohingya llevaron a cabo contra las autoridades el pasado 25 de agosto.

Los refugiados que han huido a Bangladesh durante los últimos meses han relatado cómo miembros de las fuerzas de seguridad y varios justicieros budistas han llevado a cabo asesinatos, saqueos y violaciones contra los rohingya.

El Gobierno birmano ha rechazado la mayoría de estos testimonios, pero el Ejército ha afirmado este martes que siete militares han sido condenados a diez años de cárcel con trabajos forzosos por participar en la masacre de diez rohingya en una aldea el pasado septiembre.

Las autoridades de Bangladesh y Birmania llegaron a un acuerdo en noviembre de 2017 en el proceso de repatriación comenzaría en los siguientes dos meses. Dicho procedimiento todavía no ha comenzado y los rohingya continúan llegando a Bangladesh.

Los refugiados que viven en Kutupalong lo hacen en cabañas de bambú protegidas con lonas, un refugio más bien magro para cuando llegue la época de los monzones en junio.