El ministro de Exteriores de Etiopía defiende la declaración del estado de emergencia en el país

Publicado 21/02/2018 6:18:35CET

MADRID, 21 Feb. (EUROPA PRESS) -

El ministro de Exteriores de Etiopía, Workneh Gebeyehu, ha defendido este martes la decisión del Gobierno de declarar el estado de emergencia, afirmando que "el país está volviendo a su paz y estabilidad previa" tras el anuncio.

En un encuentro con diplomáticos extranjeros en la capital, Adís Abeba, Gebeyehu ha afirmado que la decisión se ha debido a que "se han observado inestabilidades en algunas partes del país (...) que han derivado en la pérdida de vidas".

"Ya que era imposible controlar estos problemas de paz e inestabilidad por la legislación habitual, el Consejo de Ministros emitió el decreto el 16 de febrero", ha sostenido, según ha informado la cadena de televisión estatal Fana BC.

Así, ha recalcado que el decreto "tiene una contribución significativa para proteger la Constitución y el orden constitucional, así como para garantizar la paz y proteger las propiedades de la población".

El Gobierno de Etiopía confirmó el sábado que el estado de emergencia declarado tras la inesperada dimisión del primer ministro, Hailemariam Desalegn, que atribuyó su salida al deseo de facilitar el desarrollo de reformas políticas y cesar los enfrentamientos en el país africano, se prolongará durante un mínimo de seis meses.

Etiopía, el segundo país más poblado de África, se vio sacudido 2015 y 2016 por violentas protestas, principalmente en las regiones de Oromía y Amhara, que dejaron cientos de muertos.

Mulatu Gemechu, vicesecretario del opositor Congreso Federalista Oromo, sostuvo el viernes que Etiopía necesita un sistema político completamente nuevo. "Los etíopes ahora necesitan un Gobierno que respete sus derechos, no uno que siga golpeándoles y matándoles", dijo en declaraciones a la agencia británica de noticias Reuters.

Más de 6.000 presos políticos han sido puestos en libertad desde enero en un intento del Gobierno por aplacar los ánimos entre los oromo y los amhara, los dos grupos étnicos mayoritarios del país. Ambos grupos denuncian que están infrarrepresentados en el sistema de poder.