Los ministros de Exteriores abogan por reflexión pero sin paralizar la ratificación del Tratado de Lisboa

Actualizado 16/06/2008 14:58:13 CET

LUXEMBURGO, 16 Jun. (EUROPA PRESS) -

La mayoría de los ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea, reunidos hoy en Luxemburgo, defendió mantener una reflexión acerca de cómo proceder tras el 'no' de Irlanda al Tratado de Lisboa con el objeto de buscar una solución al escollo irlandés. Asimismo, la gran mayoría se mostró partidaria de continuar con el proceso de ratificación en los ocho Estados miembros que todavía no se han pronunciado, incluido España.

El ministro de Asuntos Exteriores esloveno, Dimitri Rupel, cuyo país ejerce este semestre la presidencia de la Unión Europea, admitió hoy que "sería arriesgado decir que vamos a devolver la vida al Tratado" y admitió "no tener ninguna solución" para el no irlandés, respaldado por el 53% de los votantes.

"En la actualidad nos enfrentamos a un bloqueo (...). Ahora es tiempo para pensar un poco, analizar y escuchar" a la espera de lo que decidan los jefes de Estado y de Gobierno de los Veintisiete, cuando se reúnan este jueves y viernes en Bruselas, explicó a su llegada al Consejo. "Vamos a escuchar al ministro (irlandés Micheal) Martin, quizá él tenga una solución, pero ciertamente vamos a esperar, pensar, analizar, consultar y debemos respetar el voto que se ha producido", agregó.

Para la Unión Europea, continuó, "es muy importante respetar el proceso democrático". "No podemos ignorar lo que ha ocurrido pero todavía creo que el espíritu europeo es fuerte y que veremos en las próximas semanas más ratificaciones, lo que significará que hay apoyo para una Europa fuerte", añadió.

Para el jefe de la diplomacia irlandesa, Micheál Martin, la decisión que expresaron los irlandeses el pasado jueves "debe ser respetada" porque a pesar de haberla acogido con "decepción" el Ejecutivo de Dublín, se trata de "una decisión democrática del pueblo irlandés". "Es demasiado pronto en nuestra opinión para empezar a buscar soluciones" hasta que se "analicen las cuestiones subyacentes detrás del voto" irlandés, consideró.

IRLANDA QUIERE CONSULTAR CON SUS SOCIOS

"Obviamente estamos decepcionados con la decisión y el resultado", admitió a su llegada al Consejo. Irlanda tiene que "consultar ampliamente" con el resto de países comunitarios "cuál es la mejor manera de seguir adelante" dado que "hay consecuencias derivadas de la votación del pasado jueves para la propia Unión, para el Tratado y para el pueblo irlandés", aseguró.

"Estamos en una situación incierta, pero Europa ha estado en esta situación antes y conjuntamente Europa, trabajando con los Estados miembros, será capaz de gestionar una manera de avanzar adelante. Este es nuestro deseo", admitió el jefe de la diplomacia irlandesa. Aunque "no hay soluciones rápidas" recalcó que "Irlanda ha sido y seguirá siendo un miembro entusiasta de la Unión Europea".

Preguntado por la posibilidad de un segundo referéndum como vía de salvar el Tratado de Lisboa, Martin recalcó que "es demasiado pronto para (hablar de) cualquier solución posible o propuestas" pero aseguró que Dublín respetará que continúe el proceso de ratificación en los otros ocho Estados miembros que todavía no lo han hecho.

"Igual que en Irlanda hemos pedido respeto por el proceso de toma de decisión en Irlanda (...) y también por la decisión que el pueblo irlandés ha tomado, creo que es importante que nosotros también respetemos los procesos de toma de decisión en otros Estados miembros", explicó a su llegada al Consejo. "En este sentido, comprendemos y anticiparíamos que los países continuaran ratificándolo", agregó.

Por su parte, el ministro de Exteriores británico, David Miliband, defendió escuchar "la evaluación preliminar" de su colega irlandés y responder al 'no' irlandés "de forma tranquila y respetuosa" dejando espacio al Ejecutivo irlandés "para hacerse a la decisión del referéndum y decidir sus próximos pasos" ya que es a él a quien le corresponder decidir si celebra una segunda votación o no, admitió, al ser preguntado por tal posibilidad.

"Es importante que continuemos con el proceso de ratificación" en Reino Unido y "completar el proceso parlamentario" este miércoles porque "todo país debe adoptar su punto de vista", subrayó, incluso aunque la entrada en vigor del Tratado requiera el visto bueno de "todos" los Estados miembros.

El ministro de Exteriores español, Miguel Ángel Moratinos, reiteró hoy en Luxemburgo la necesidad de que continúen los procesos de ratificación del Tratado de Lisboa, a pesar del 'no' irlandés de la semana pasada, y que su entrada en vigor "se retrase lo menos posible".

En este sentido, aclaró que él presentará el proyecto de ley orgánica la semana próxima y "a principios de octubre (ya tendremos concluido (el proceso de ratificación) en España". El ministro afirmó que "hay que tener en consideración y respetar" lo que dicen 800.000 irlandeses, pero también lo que dicen "casi 458 millones (de europeos) que sí apoyan el tratado de reforma".

"Veremos cuáles son los plazos y los tiempos" para gestionar este "incidente", explicó el jefe de la diplomacia española, "que ha puesto a la Unión Europea ante un nuevo desafío". No obstante, expresó su optimismo ante la posibilidad de alcanzar una solución porque "siempre hemos salido adelante y en esta ocasión saldremos adelante".

DUCHA FRÍA PARA EUROPA

Por su parte, el ministro de Exteriores italiano, Franco Frattini, reconoció que "es absolutamente prematuro una decisión improvisada" de los Veintisiete para salir del escollo y admitió que el 'no' irlandés supone "una ducha fría para Europa" aunque ésta "no se para".

Frattini consideró que el voto negativo en Irlanda se produjo "probablemente porque no hubo suficiente comunicación de la importancia de Europa". El 'no' irlandés, continuó, "es un signo de la dificultad de reaccionar rápidamente en Europa". "Tenemos que reaccionar rápidamente, no pausar ni reflexionar" como cuando Francia y Países Bajos rechazaron la fallida Constitución europea, motivo por el cual, aunque pidió respeto para la decisión de los irlandeses, defendió "continuar con el proceso de ratificación en los Parlamentos nacionales" de los países que todavía no se han pronunciado.

Por su parte, el Alto Representante de Política Exterior y de Seguridad Común de la UE, Javier Solana, recalcó que "nada" ocurrirá a la UE por el voto negativo de los irlandeses. "Continuaremos. Resolveremos este problema. No sé cómo se resolverá en términos prácticos pero se resolverá, no hay duda", aseguró el jefe de la diplomacia europea.

Para el ministro de Asuntos Exteriores finlandés, Alexander Stubb, "el Tratado no está muerto". En la UE, recordó, "se va de una crisis a otra y finalmente se encuentra una solución". "La encontramos en 1992 con Dinamarca, en 2000 con Irlanda (y) en 2005 con Francia y Países Bajos y con suerte encontraremos una solución a este también", admitió.

A su juicio "es demasiado pronto para fijar cualquier tipo de calendario" que dé salida al no irlandés. "Intentaremos encontrar una solución pero una cosa está clara: Todos necesitaremos solidaridad, no dejaremos a un amigo detrás", recalcó en alusión a Irlanda. "Estoy seguro que encontraremos también una solución para Irlanda", añadió.

El ministro de Asuntos Exteriores sueco, Carl Bildt, admitió que no espera "demasiado" que el Consejo de ministros de Exteriores brinde una solución al problema de Irlanda porque, a su juicio, "llevará algún tiempo que Dublín digiera el resultado y busque una solución adelante". En cualquier caso, defendió escuchar "la voz de todos los países" que todavía no se han pronunciado sobre el Tratado, incluida Suecia.

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