El monzón amenaza con provocar una nueva "catástrofe" entre los rohingya, alerta UNICEF

Un niño rohingya transporta agua en un campo para refugiados en Bangladesh
REUTERS / MOHAMMAD PONIR HOSSAIN
Publicado 03/04/2018 11:16:25CET

MADRID, 3 Abr. (EUROPA PRESS) -

La temporada de huracanes y el monzón amenazan con provocar una nueva "catástrofe" entre los cientos de miles de rohingya que han huido de Birmania y encontrado un mínimo de seguridad en Bangladesh, ha advertido el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), que teme no solo las muertes directas por el temporal sino los brotes de enfermedades.

Solo desde finales de agosto, a raíz de una ola represiva por parte de las fuerzas birmanas, han llegado a Bangladesh casi 700.000 refugiados, de los cuales un 58 por ciento han sido identificados como niños. La situación humanitaria de todos ellos es ya desesperada y podría empeorar en abril y mayo.

"Estaríamos en una 'emergencia dentro de la emergencia'. El mundo no puede cerrar los ojos a esta tragedia, si lo hace, lo perderán todo", ha alertado el director ejecutivo de UNICEF Comité Español, Javier Martos. En este sentido, ha señalado que los rohingya "viven ahora mismo en una especie de limbo porque ningún país les reconoce".

UNICEF estima que los refugiados necesitan cada día más de 16 millones de litros de agua limpia y reclama 50.000 letrinas para mejorar el saneamiento y evitar enfermedades como el cólera o la diarrea acuosa, potencialmente mortales en comunidades vulnerables. La agencia ya ha puesto en marcha una tercera ronda de vacunación contra la difteria, ha construido centros para tratar la diarrea y ha modificado algunas de sus estructuras.

"TENGO MIEDO"

El temor de organizaciones como UNICEF cunde también entre la propia población rohingya. "Tengo miedo de que venga una tormenta que destruya todas las casas y nos pongamos enfermos", afirma Yasmin Tara, de diez años, que teme quedarse "sin un sitio en el que vivir.

Familias como la de Yasmin han recibido lonas de plástico y bambú para prepararse ante la llegada del monzón y, además, la población recibe información para protegerse en caso de que llege el temporal.

Fátima, de siete años, acude hasta cuatro veces al día para recoger agua para su familia. Con la lluvia, el camino "se convertirá en un reto", ha advertido UNICEF, que ha lanzado la campaña #LoPerderánTodo para tratar de captar fondos para ayudar a niños como ella y a sus familias.

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