El movimiento #MeToo llega a Sudán del Sur

Víctima de la violencia sexual en Sudán del Sur
WORLD VISION
Publicado 07/03/2018 17:38:52CET

MADRID, 7 Mar. (EUROPA PRESS) -

La violencia sexual sigue estando "omnipresente" en Sudán del Sur, donde más de la mitad de las mujeres y niñas la han sufrido en el último año, según ha denunciado World Vision, que ha puesto en marcha un programa de espacios seguros en el que las víctimas pueden desahogarse y encontrar apoyo en otras mujeres.

Más de 30 mujeres se reúnen bajo un árbol en el estado meridional de Ecuatoria Occidental para contar lo sufrido en el marco de una guerra que dura ya cinco años y que ha generado un nivel de violencia sin precedentes en la nación más joven del mundo.

"Cuando atacaron nuestro pueblo tuve que huir corriendo con mis hijos. Un soldado me vio, me derribó y comenzó a darme patadas y abofetearme. Después me violó. Mis hijos gritaban mientras veían lo que estaba pasando", cuenta Lona, de 35 años. "Pasado un mes, me di cuenta de que estaba embarazada y cuando fui al hospital descubrí que era VIH positivo".

Jennifer, de 26 años, tiene una experiencia similar. Un grupo de hombres vestidos con uniforme militar la violaron "uno tras otro" y después mataron a su marido. "Nos violaron y dejaron que huyéramos. Nueve meses después tuve otro hijo", cuenta Susan, de 27 años.

Mary Peter Pio es una de las voluntarias de World Vision que ha conseguido que estas mujeres acudan a estos "espacios seguros para que puedan contar sus historias como una forma de curación y para que aquellos que lo deseen se puedan unir para ayudar a poner fin al ostracismo social de muchas supervivientes de la violencia sexual".

"Llevamos a cabo campañas de concienciación en varias comunidades e intentamos ayudar a las personas a abordar la violencia sexual. En estas reuniones varias mujeres se pusieron de pie y dijeron: 'Esto me pasó a mí'. Anoté su número y así comenzamos a reunirnos", ha dicho Mary.

Uno de los objetivos fundamentales de estas charlas es acabar con el estigma social que soportan estas mujeres y sus hijos. Según Peter Pio, "muchas se aíslan porque sienten vergüenza". "La gente decía 'mira esta, fue violada' (...) y le ponían apodos a mi hijo", lamenta Lona.

Además, "existe mucho desconocimiento acerca de dónde obtener ayuda después de sufrir hechos tan traumáticos", ha indicado Peter Pio. World Vision trabaja para garantizar que el personal sanitario está capacitado y las instalaciones médicas están equipadas para atender los casos de violencia sexual. Por ejemplo, forma a profesionales para que estos servicios estén disponibles en cuatro hospitales y 42 centros de atención primaria en todo el país.

World Vision también trabaja con los líderes locales para facilitar el acceso a la Justicia de las víctimas y garantizar sus derechos; con los líderes religiosos en sesiones de orientación familiar para reducir la práctica del matrimonio forzado; y con organizaciones juveniles para hablar de violencia sexual.

Lyndsay Hockins, asesora de Género y Protección de World Vision en Sudán del Sur, ha defendido que "aunque la violencia sexual continúa siendo omnipresente en Sudán del Sur", este programa ha ayudado a las víctimas a "superar los traumas" y "ha ayudado a las familias a entender a estas mujeres y niñas como víctimas de una grave injusticia".