Mueren 13 personas durante una serie de operaciones antidroga a manos de la Policía de Filipinas

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Publicado 22/03/2018 7:24:40CET

MANILA, 22 Mar. (Reuters/EP) -

La Policía de Filipinas ha matado a trece presuntos traficantes de drogas y ha detenido a más de 100 personas en decenas de operaciones antidroga este miércoles en una provincia al norte de Manila, la capital, según ha asegurado el jefe de Policía.

Más de 4.000 filipinos han sido asesinados por la Policía durante la controvertida guerra contra las drogas del presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, y miles más por hombres armados no identificados.

Los grupos defensores de Derechos Humanos y los opositores políticos de Duterte aseguran que las ejecuciones de consumidores de drogas y vendedores ambulantes están muy extendidas, pero la Policía insiste en que los asesinados fueron todos traficantes que opusieron resistencia violenta.

La Policía de Bulacán dirigió alrededor de 60 operaciones antidroga en varias ciudades, según ha informado este jueves el jefe de Policía. En Bulacán 32 personas murieron en tan solo un día en agosto de 2017. El mes pasado otros 10 sospechoso de drogas murieron en una sangrienta noche de detenciones por drogas.

"Estas operaciones son parte de nuestra campaña intensificada contra las drogas y todas las demás formas de criminalidad en la provincia", ha asegurado el jefe de Policía de Bulacán, Romeo Caramat.

"Desafortunadamente 13 de los sospechosos fueron asesinados cuando nuestros oficiales dispararon en defensa propia poco después de que los sospechosos, que estaban armados con armas ocultas, sintieron que estaban siendo atrapados y comenzaron a disparar", ha aseverado.

Además, más de 100 personas han sido detenidas y 19 armas de fuego y cerca de 250 paquetes de drogas fueron incautadas durante las operaciones, según Caramat.

Un fiscal del Tribunal Penal Internacional (TPI) en La Haya abrió el mes pasado un examen preliminar de una denuncia en la que se acusaba a Duterte y a al menos 11 funcionarios de crímenes de lesa humanidad.

Filipinas notificó la semana pasada a Naciones Unidas su decisión de retirarse del TPI debido a lo que Duterte calificó como ataques escandalosos de funcionarios de la ONU y violaciones al debido proceso.