Mursi intenta convencer a Europa de las credenciales democráticas de Egipto

Mohamed  Mursi
AMR DALSH / REUTERS
Actualizado 30/01/2013 13:01:41 CET

EL CAIRO/BERLÍN, 30 Ene. (Reuters/EP) -

El presidente de Egipto, Mohamed Mursi, ha viajado a Alemania para convencer a Europa de las credenciales democráticas del país africano, a pesar de los recientes disturbios en los que han fallecido más de 50 personas.

El jefe del Ejército egipcio, Abdel Fatá al Sisi, advirtió ayer de que el Estado se encuentra al borde del colapso si las facciones políticas no terminan con los enfrentamientos callejeros que se han reanudado dos años después de la revuelta que acabó con el régimen de Hosni Mubarak.

Debido a los recientes disturbios en el país, Mursi ha limitado su agenda de visitas a Europa, por lo que no viajará a París tras su visita a Berlín como en un principio estaba previsto, y regresará a El Cairo este mismo día.

Esta mañana, decenas de personas se han concentrado cerca de la Plaza Tahrir y han lanzado piedras a la Policía que ha respondido lanzando gases lacrimógenos. "Queremos simplemente que Mursi se vaya y deje al país en paz. Es igual que Mubarak y su gente que ahora están en prisión", ha declarado uno de los manifestantes que llevaba gafas de bucear para protegerse los ojos de los gases lacrimógenos, Ahmed Mustafá.

Los críticos de Mursi le acusan de traicionar el espíritu de la revolución ya que está acumulando demasiado poder en su manos y en la de los Hermanos Musulmanes. Por contra, sus defensores señalan que los manifestantes quieren derribar al primer líder de Egipto elegido democráticamente.

La inestabilidad reinante en el país del norte de África ha hecho que los países occidentales se inquieten por la dirección que está tomando. Mursi tiene previsto disipar los temores occidentales cuando se reúna con la canciller alemana, Angela Merkel, y con importantes grupos industriales en Berlín.

"Hemos visto imágenes preocupantes en los últimos días, imágenes de violencia y destrucción. Insto a ambas partes a que entablen un diálogo", ha expresado el ministro de Asuntos Exteriores alemán, Guido Westerwelle, en una entrevista cuando le han preguntado por la visita de Mursi al país, que ha añadido que la oferta alemana de "contribuir a la transformación de Egipto depende claramente de que continúe con las reformas democráticas".

Los líderes de las industrias alemanas ven potencial de inversión en Egipto pero están preocupados por la inestabilidad política que reina en el país. "Por el momento, muchas empresas están esperando que se produzca una evolución política y se muestran precavidas a la hora de efectuar grandes inversiones", ha explicado el presidente de la Cámara de Industria y Comercio alemana (DIHK), Hans Heinrich Driftmann. Por su parte, el experto para África del DIHK, Steffen Behn, ha asegurado que ninguna compañía alemana ha abandonado Egipto, pero que tampoco ninguna nueva empresa tiene previsto instalarse allí.