Musa reconoce su derrota en las presidenciales en Egipto y dice que el resultado que ha obtenido es "excelente"

El candidato a la Presidencia de Egipto Musa Mostafá Musa
REUTERS / MOHAMED ABD EL GHANY - Archivo
Publicado 30/03/2018 18:47:10CET

MADRID, 30 Mar. (EUROPA PRESS) -

Musa Mostafá Musa, el único rival de Abdelfatá al Sisi en las elecciones presidenciales en Egipto, ha aceptado su derrota y ha dicho que el resultado que ha obtenido es "excelente", después de que la televisión estatal le concediera un tres por ciento de los apoyos.

Según los resultados provisionales, Al Sisi se habría hecho con el 92 por ciento de los votos, mientras que el número de votos en blanco ascendería hasta el cinco por ciento. Por su parte, la participación rondaría el 40 por ciento.

"Decidí presentarme a las elecciones demasiado tarde, y todo lo demás no fue organizado a la perfección debido a la falta de tiempo", ha explicado Musa, en declaraciones al diario digital Egypt Today.

Así, ha argumentado que no organizó una gran campaña de propaganda --de hecho, casi no participó en actos antes de los comicios-- debido a la falta de recursos económicos para poder financiarlos.

Musa, que presentó su candidatura horas antes del cierre del plazo y que hasta entonces había organizado actos en apoyo a la reelección de Al Sisi, ha reiterado que está "satisfecho" con los resultados.

"Estaba más preocupado por mi deber patriótico hacia mi país. No era aceptable que Al Sisi se presentara solo a las elecciones y dar así a los enemigos del país la oportunidad de criticarnos", ha defendido.

Por otra parte, ha manifestado que su intención es encabezar una oposición "constructiva", algo que será probablemente rechazado por los partidos opositores del país, que se negaron a respaldar su candidatura y abogaron por un boicot para protestar contra la decisión de las autoridades de apartar de la carrera electoral a los potenciales rivales de Al Sisi con más apoyo.

"Todos sabemos cuál es el papel de Al Sisi y le apoyaremos para llevar a Egipto a un nuevo nivel", ha destacado, expresando su apoyo al mandatario, tal y como ha recogido el diario local 'Al Ahram'.

"Doy gracias a Dios porque Egipto es ahora estable y ha atravesado este periodo duro, como demuestran estas elecciones libres y justas", ha remachado el líder del partido Ghad.

Tanto Al Sisi como Musa habían pedido a la población una alta participación, en un proceso ampliamente criticado por la falta de candidatos y la eliminación de las candidaturas de los principales opositores del país.

De hecho, la Autoridad Nacional para Elecciones (NEA) anunció en la tarde del miércoles --el tercer día de votación-- que prorrogaba una hora el periodo de apertura de los colegios electorales, poco después de decir que tiene derecho a multar a los que se abstengan.

CRÍTICAS AL PROCESO

La NEA aseguró antes de la votacaión que las elecciones serán libres y justas, una línea en la que también se expresó la campaña de Al Sisi, que ha intentado dar la imagen de que los comicios serán disputados y que los ciudadanos tienen opción para elegir a su próximo presidente.

De hecho, Al Sisi afirmó recientemente que le habría gustado que hubiera más candidatos a la Presidencia, al tiempo que sostuvo que la situación "no es su culpa". "Desearía que hubiera habido diez de los mejores (candidatos) para que (la población) eligiera", dijo en una entrevista.

Por su parte, Musa aseguró que había presentado su candidatura argumentando que no quería que Al Sisi se presentara sin oposición y, pese a ello, ha reiterado que su objetivo es ganar. En este sentido, ha defendido que no está ahí únicamente para dar una pátina de competitividad al proceso.

Organizaciones y partidos opositores llamaron al boicot tras la eliminación de diversas candidaturas y la detención de algunos candidatos y denunciaron que el clima no iba a propiciar unos comicios justos.

Al Sisi accedió a la Presidencia en 2014 con un 97 por ciento de los votos --e igualmente casi sin oposición en las elecciones-- tras encabezar un año antes un golpe de Estado militar siendo jefe de las Fuerzas Armadas contra el entonces presidente electo, Mohamed Mursi.